Un símbolo del fútbol y un intento en la política
José Sanfilippo, una leyenda del fútbol argentino y un ícono de San Lorenzo, falleció este jueves a los 91 años. Pero además de brillar en la cancha, en 2017 se animó a dar el paso en la política, con la idea de representar a quienes buscan cambios reales en el país.
Su paso por la política: una campaña que generó revuelo
En ese 2017, Sanfilippo decidió sumarse a las PASO legislativas, presentándose como candidato a diputado nacional por el Partido Renovador Federal. ¿La razón? Estaba cansado de la inacción y la injusticia que veía en el sistema político argentino. En una entrevista con Clarín, contó que junto a amigos crearon su propio partido para decir lo que pensaban y hacer lo que consideraban beneficioso para la gente.
El partido que fundó, según sus propias palabras, buscaba la honestidad total y una forma diferente de hacer política. La campaña tuvo su momento particular con un spot que se viralizó rápidamente. En ese video, Sanfilippo, con un tono directo y polémico, gritaba su famoso slogan: «Garrote, garrote, garrote».
¿Qué quería decir con esa frase?
Sanfilippo explicó que la frase era una forma de decir que había que ponerle un freno a quienes roban y perjudican al pueblo. En el video, lo acompañaban figuras como Miriam Quiroga, ex secretaria de Néstor Kirchner, y Patricia Marta D’Aste, la candidata a diputada en su lista. Además, en sus palabras, el ex futbolista aclaraba que también usaba esa frase para alertar a los jóvenes de que deben cuidarse en el fútbol y, en un sentido más amplio, para luchar contra la corrupción.
«Por un lado, lo digo para que los pibes se cuiden para jugar al fútbol. Y también, garrote para aquellos que roban al pueblo. Los que tenían que votar y mandar en cana a De Vido, a esos ¡garrote garrote y garrote!»
Popularidad y resultados
Durante su campaña, Sanfilippo se mostró muy activo en la calle, donde la gente lo felicitaba y se divertía con su estilo directo y cercano. Él mismo contó que recibía muchas felicitaciones y que la gente le pedía fotos en la calle. Sin embargo, esa buena onda no se tradujo en votos: en las PASO, apenas logró el 0,34%, unos 4.000 votos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Por eso, no pudo avanzar a las elecciones generales de octubre y su participación en esa elección quedó truncada. Aunque su aventura política fue breve, su partido siguió vivo y en 2023, en Jujuy, el Partido Renovador Federal fue aliado de Javier Milei. Gracias a esa coalición, lograron ser la primera fuerza en esa provincia, con un 38% de los votos, y consiguieron que dos legisladores nacionales ingresaran al Senado: Ezequiel Atauche y Vilma Bedia.
Un legado que trasciende el fútbol
La historia de Sanfilippo demuestra cómo un jugador emblemático puede intentar hacer algo más que solo brillar en la cancha. Aunque su paso por la política fue breve y con poco impacto electoral, su intención fue clara: quería cambiar las cosas y dejar una huella, aunque fuera en un espacio diferente al fútbol.
Hoy, su historia invita a pensar en la importancia de participar y de expresar lo que uno cree, incluso si las ideas no siempre llegan a buen puerto en el mundo electoral. La figura de Sanfilippo, con su estilo directo y su compromiso, queda como ejemplo de que nunca está de más intentar aportar, aunque los resultados no siempre sean los esperados.




