¿Pensás en tener tu propio hogar? Te contamos qué hay detrás de los créditos hipotecarios en Argentina

Comprar una casa siempre fue uno de los sueños más grandes para muchas familias argentinas. Pero, si pensás que con solo tener el dinero en mano o una buena idea para conseguir un préstamo, ya estás listo para comprar, te equivocas. La realidad es que, aunque los créditos hipotecarios están disponibles, hay varias cosas que hay que tener en cuenta antes de lanzarse a la aventura de adquirir una propiedad.

¿Qué significa realmente pedir un crédito hipotecario?

En Argentina, los bancos suelen financiar entre el 70% y el 80% del valor de la vivienda. Es decir, si querés comprar un departamento que cuesta u$s100.000, probablemente necesites tener ahorros de entre u$s20.000 y u$s30.000 para cubrir ese porcentaje que el banco no financia. Además, hay otros gastos que no incluyen en el préstamo, como los honorarios de la escribanía, impuestos y comisiones, que pueden sumar hasta un 15% más del valor de la propiedad.

¿Por qué no te prestan el 100%?

Los bancos prefieren limitar su riesgo. Por eso, solo financian una parte y el resto lo pone el comprador. La propiedad sirve como garantía del préstamo, pero si la tasación de la casa es menor al precio de venta, la financiación también se ajusta a ese valor menor. Por ejemplo, si una casa se vende en u$s100.000 pero el banco la valora en u$s90.000, el porcentaje de crédito se calculará sobre esa cifra. Esto significa que, además del dinero que ahorraste, tendrás que pagar una diferencia extra con tus propios fondos.

Gastos extras que no podés olvidar 💸

Más allá del anticipo, hay otros costos que suelen sorprender y que suman bastante. La comisión inmobiliaria, por ejemplo, puede ser del 4% del valor de la propiedad más IVA, lo que en una compra de u$s100.000 equivale a casi u$s5.000. También hay que pagar honorarios del escribano, tasas de inscripción, impuestos como el Impuesto de Sellos, y otros gastos notariales. En total, estos gastos adicionales pueden representar entre un 5% y un 8% del monto escriturado. En algunos casos, en la Ciudad de Buenos Aires, hay beneficios: si es una vivienda única y familiar, el Impuesto de Sellos puede estar exento hasta cierto valor, lo que ayuda a reducir los costos.

¿Y qué pasa con los ingresos? La clave está en tu sueldo 💼

No alcanza con tener el dinero para la entrada y cubrir los gastos. Los bancos también evalúan cuánto de tu sueldo mensual podés destinar a pagar la cuota del crédito. La mayoría de las entidades no permite que esa cuota supere el 25% de tus ingresos netos. Por ejemplo, si la cuota mensual es de $650.000, tu ingreso mensual debería ser al menos $2.600.000 para cumplir con ese límite. Además, si tenés otros créditos o préstamos, esos compromisos también influyen en cuánto te pueden prestar.

¿Qué hay de los plazos y tasas? 📅💸

Los préstamos suelen tener plazos de entre 15 y 30 años, y las tasas pueden variar mucho, especialmente si el crédito está ajustado por UVA, un sistema que actualiza las cuotas según la inflación. Esto significa que, con el tiempo, la cuota puede subir si la inflación aumenta. Por eso, es fundamental analizar bien las condiciones antes de firmar.

¿Qué hay que tener en cuenta para no quedar en el camino?

Lo más importante es planear bien el ahorro y entender cuánto dinero necesitas en total. Además, conviene consultar diferentes bancos y comparar las condiciones, ya que algunas instituciones bonifican ciertos gastos o se hacen cargo de la tasación. También, tener en cuenta que la relación entre lo que ganás y lo que podés pagar cada mes es clave para que no te sobrepases y puedas mantener la tranquilidad en el proceso.

En resumen, comprar una casa en Argentina requiere mucho más que tener los ahorros y un buen ingreso. Es un camino que implica planificación, paciencia y entender todos los costos que implica la operación. Si estás pensando en dar ese paso, prepárate bien, investiga y no te olvides de contar con un respaldo económico sólido. ¡Tu sueño de tener tu propio hogar puede estar más cerca de lo que creés!