Un jugador en pausa: ¿Por qué lo sancionaron?
Hernán Casanova, un tenista argentino que en su mejor momento llegó a estar en el puesto 221 del ranking mundial, acaba de recibir una sanción que lo deja fuera de las canchas por un tiempo. La Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) le impuso una suspensión de dos meses, que empezó el 4 de febrero y finaliza el 3 de abril de 2026. Además, tendrá que pagar una multa de 2 mil dólares, aunque 1,5 mil de esa suma quedaron en suspenso.
¿Qué hizo exactamente Casanova?
El motivo principal de esta sanción tiene que ver con apuestas y corrupción. Hernán Casanova admitió haber apostado en partidos de tenis en los que no tenía participación ni influencia, entre 2023 y 2025. También reconoció no haber denunciado un caso de corrupción en 2024, incumpliendo las reglas del Programa Anticorrupción del Tenis (TACP).
El organismo que regula estas sanciones aclaró que, durante este período, Casanova no podrá jugar, entrenar ni asistir a ningún evento de tenis organizado o sancionado por las principales instituciones internacionales como la ATP, WTA o la ITF. Es decir, su contacto con el mundo del tenis queda en pausa por ahora.
Un recorrido con altibajos
Desde que empezó su carrera profesional en 2011, Casanova pasó por varios torneos y logró su mejor posición en octubre de 2022, cuando alcanzó el puesto 221 en el ranking mundial. En ese año, además, participó en su única aparición en un torneo ATP, en Kitzbuhel, donde perdió en la primera ronda ante Jurij Rodionov.
En los últimos años, su presencia en torneos ATP fue cada vez menor: en 2024 quedó eliminado en la qualy del torneo en Córdoba y Mallorca. Este año, también jugó en el Challenger de Rosario, que fue noticia por una polémica relacionada con apuestas y amenazas a otros jugadores, como Román Gurruchaga y Nicolás Sánchez Izquierdo. Casanova ingresó a ese torneo a través de la clasificación, pero fue eliminado en su primera ronda.
El impacto y lo que sigue
La sanción no solo afecta su carrera, sino también su reputación. Casanova, que en sus redes sociales compartió su versión de los hechos, ahora tendrá que esperar casi dos años para volver a estar en la cancha, siempre y cuando cumpla con todas las condiciones de la suspensión.
Este caso pone en evidencia una problemática que preocupa en el mundo del tenis: la relación entre apuestas, corrupción y la integridad del deporte. La ITIA continúa investigando y sancionando a quienes incumplen las reglas, tratando de mantener el juego limpio y justo para todos.
¿Qué nos deja esta historia?
Es una historia de altibajos para Casanova, pero también un recordatorio de que en el deporte, la honestidad y la transparencia son clave. La lucha contra la corrupción sigue en marcha, y las reglas están claras: apostar sin autorización y no denunciar casos de corrupción puede terminar en sanciones duras, como la que recibió este tenista.
Por ahora, Casanova tendrá que esperar en silencio, con la mira puesta en volver a competir y limpiar su imagen. La pelota, por ahora, está en su cancha.




