El caos en el equipo de Milei: una disputa que no se calma
Desde hace días, el ambiente en el entorno de Javier Milei está tenso y lleno de fricciones. Todo empezó con una disputa interna entre Karina Milei, su hermana, y Santiago Caputo, un referente de su espacio político. La pelea no solo quedó en los chats y redes sociales, sino que también empezó a reflejarse en la estructura del gobierno y en los movimientos del oficialismo.
¿Y qué hace el Presidente? ¿Se mete o se queda al margen?
Lo curioso es que, mientras la pelea se intensificaba, el propio presidente dejó hacer. No intervino directamente para calmar los ánimos. Por el contrario, blindó a su hermana y a los que apoyan su estrategia, manteniendo la calma en la cúpula oficialista. Para el lunes por la noche, la idea era que no hubiera una reunión grande en la que estuvieran todos los protagonistas, como en años anteriores. La razón: estaban más enfocados en revisar las respuestas de los distintos ministerios, que serán clave para el informe de gestión que Manuel Adorni dará en Diputados el miércoles 29.
Las consecuencias en las áreas de poder 🔍
Lo que sí quedó claro es que la pelea no solo se refleja en los discursos, sino que también hay movimientos en áreas sensibles del Estado, como la SIDE y la AFIP. Aunque todavía no se sabe si hay una estrategia clara para avanzar en esas líneas, algunos sectores aseguran que hay una especie de acuerdo tácito de calma, una especie de «paz» momentánea, que busca evitar que las internas afecten aún más al oficialismo.
¿Hay un frente común? La imagen que quieren dar 🚪🤝
Desde afuera, parece que todos intentan mostrar unidad. La convocatoria de la Escuela de Formación Política de LLA en Suipacha, donde tanto Karina como Sebastián Pareja, un dirigente del partido provincial, participaron juntas, pareció una señal de que, al menos por ahora, intentan mantener las apariencias de armonía. Sin embargo, las diferencias internas siguen latentes, especialmente en la forma en que cada sector busca consolidar su poder.
¿Y en el Ejecutivo? ¿Cómo se mueven las piezas?
En el Gobierno, algunos de los que apoyan a Karina Milei en áreas clave, como Justicia, están en plena acción. Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola, por ejemplo, tienen vínculos con la hermana del presidente y están en cargos estratégicos. La discusión sobre los pliegos enviados al Senado para cubrir vacantes en la Justicia federal ha generado polémica, especialmente por la inclusión de candidatos con vínculos con el kirchnerismo. Esto generó críticas en las redes y en sectores del espacio libertario que no quieren que el Estado vuelva a ser controlado por viejas castas.
¿Hay un plan para sostener el poder? 💣
Una de las internas más fuertes tiene que ver con la conducción del espacio en la Cámara de Diputados de Buenos Aires. Se sabe que hubo un acuerdo para que Agustín Romo deje su cargo y pase a una vicepresidencia, en un intento de equilibrar las fuerzas y mantener la unidad. Pero las diferencias en cómo se armó el partido y quién tiene la última palabra todavía generan tensiones.
¿Por qué todo esto importa? El futuro en juego
Lo que está en juego es más que una disputa interna: hay un temor en algunos sectores de que, en 2027, se pierda esa chispa que llevó a Milei a la política y que movilizó a un montón de jóvenes y militantes en 2023. La preocupación pasa por cómo ese entusiasmo puede diluirse si las internas y las alianzas se vuelven demasiado tradicionales o si Milei termina rodeado solo de quienes le son más leales desde hace tiempo.
¿Y qué dicen los protagonistas?
Desde las filas de Karina Milei, aseguran que los resultados electorales del 26 de octubre muestran que el oficialismo sigue en pie y que las peleas internas no son más que eso, peleas que se pueden resolver. Pero en el fondo, todos saben que la tensión todavía está latente y que la lucha por definir quién manda en el espacio libertario todavía no terminó.
En medio de todo esto, lo que queda claro es que la política interna del oficialismo no solo afecta a los dirigentes, sino que también impacta en la imagen del propio Milei, que busca consolidar su liderazgo ante un escenario cada vez más complejo y lleno de desafíos.




