¿Inflación en alza o bajando? La discusión que no para
Desde hace semanas, en Argentina se habla mucho sobre la inflación y un cambio en la forma en que se mide. La polémica está en el aire, y mientras algunos consultores ya dan su pronóstico para el índice de enero, el Gobierno y el INDEC todavía debaten qué va a pasar con esa cifra.
¿Qué se espera del índice de enero?
El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que la inflación de enero probablemente se ubique cerca del 2,8%, que fue el porcentaje registrado en diciembre y el máximo desde abril. El dato oficial se conocerá este martes a las 16 horas, pero ya hay algunos adelantos.
Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires, la inflación fue un poco más alta y cerró en 3,1%. Esto se debe a que durante enero subieron los precios en servicios ligados a las vacaciones y el verano, como recreación, cultura, restaurantes y hoteles. Además, los alimentos y bebidas no alcohólicas casi duplicaron su aumento, llegando a un 4% mensual, contra un 2,4% del mes anterior.
¿Y qué dicen las consultoras?
Las diferentes empresas que estudian la economía también tienen sus pronósticos. Un relevamiento del Banco Central (REM) indica que la inflación de enero sería del 2,4%, aunque en comparación con el mes previo, la cifra es un poquito más alta. Para los próximos meses, las expectativas apuntan a una ligera desaceleración en febrero y marzo, con porcentajes que rondan entre el 2,1% y 2,2%.
Gran parte de estas estimaciones están motivadas por el aumento en los precios de alimentos y bebidas, que sigue siendo uno de los principales impulsores de la inflación mensual. La consultora LCG, por ejemplo, detectó que en la primera semana de febrero los precios en estos rubros subieron un 2,5%, el incremento semanal más alto desde marzo del año pasado. Esto incluyó aumentos en bebidas, infusiones y productos de panadería.
¿Es todo positivo? La realidad de los precios
El aumento en los precios de alimentos se mantiene como uno de los grandes desafíos. Consultoras como Equilibra señalaron que en enero la inflación en todo el país fue de 2,2%, impulsada principalmente por alimentos y bebidas no estacionales, y tarifas reguladas. Otro dato importante: los precios en rubros como verduras y chocolates mostraron subas significativas, pero otros como snacks y jugos tuvieron incrementos más bajos, cerca del 0,7%.
Por otro lado, una visión más pesimista la tiene la Fundación Libertad y Progreso, que estima que el índice de enero llegó al 2,6%. En su análisis, la inflación interanual —es decir, en comparación con el mismo mes del año pasado— sería del 32,1%. Sin embargo, advierten que en febrero y marzo podría empezar a desacelerarse nuevamente.
¿Qué pasa con el nuevo índice de inflación?
Todo este debate se enmarca en una polémica mayor: la posible implementación de un nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC). Desde hace tiempo, el INDEC trabaja en actualizar la forma en que mide la inflación, usando una metodología basada en datos de 2017/2018. La idea era empezar a usar ese nuevo índice en enero de 2026, con cambios en las ponderaciones de rubros clave como vivienda, transporte y comunicaciones.
¿Por qué tanto revuelo? Porque el cambio fue pedido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que esperaba ver el nuevo índice publicado a finales de 2025. Sin embargo, el Gobierno decidió no hacerlo y mantuvo la medición con la vieja metodología, que usa datos de hace más de 15 años. La razón oficial es que no quieren modificar las estadísticas en medio del año electoral, para evitar que los cambios afecten la percepción de la economía.
El propio ministro Caputo dijo que no había tanta diferencia entre las cifras con o sin el cambio, y que en realidad, no sería tan relevante hacer el cambio en este momento. La disputa sigue abierta, y la comunidad económica observa de cerca qué decisión tomará finalmente el INDEC y el Gobierno.
¿Qué significa esto para vos?
Que la inflación sigue siendo un tema clave en la economía argentina. Los precios suben y bajan, pero la discusión por la forma en que se miden y presentan esas cifras refleja muchas cosas: desde decisiones políticas hasta la confianza en las estadísticas oficiales. Para los que viven en carne propia los aumentos, cada dato oficial puede parecer lejano, pero en realidad, influye en todo: en cuánto pagamos por la comida, en los alquileres, y en nuestra economía diaria.
Por ahora, lo que hay que tener en cuenta es que la inflación de enero podría mantenerse en niveles similares a los del mes pasado, pero lo más importante será seguir viendo cómo evolucionan los precios en los próximos meses y qué decisiones toman las autoridades para manejar esta situación que no da tregua.




