¡La economía argentina en modo montaña rusa!

La actividad económica en Argentina mostró una realidad muy variada en mayo, según los datos del INDEC. Mientras algunos sectores siguen en auge, otros enfrentan desafíos importantes. La historia de este mes es de contrastes: por un lado, la energía y minería alcanzan nuevos récords. Por otro, la pesca atraviesa su peor momento en más de un año, con números que preocupan a los expertos y a quienes dependen del sector.

La energía y la minería, con el turbo puesto 🚀

La extracción de petróleo, en particular, continúa con una tendencia muy positiva. En mayo, la producción de crudo creció un 19,2% respecto al mismo mes del año pasado, marcando un récord que se mantiene por tercer mes consecutivo. Lo más destacado fue el salto en la producción de petróleo no convencional, impulsada por Vaca Muerta, que aumentó un 39%. Gracias a esto, la producción total de crudo superó los 3.000 miles de metros cúbicos por primera vez en la historia y acumuló un año entero con aumentos de doble dígito.

Este boom en petróleo viene acompañado por una mayor extracción de gas. La producción de gas subió un 5,5% interanual, con un incremento del 14% en la producción de gas shale (no convencional) y una caída del 10% en la convencional. Esto refleja cómo la explotación de recursos no tradicionales sigue siendo la gran protagonista en el sector energético.

Minería también en alza, pero con matices 💎

El sector minero no se quedó atrás. La producción de oro y plata creció por tercer mes consecutivo, aunque a menor ritmo que antes: un 3,2%, comparado con más del 14% en abril. Además, la minería no metalífera mostró cifras impresionantes, con un aumento del 42,9%. Entre los productos destacados, están el litio, que aumentó un 57,3%, y la sal, que prácticamente duplicó su producción respecto al año anterior.

La pesca, en picada y con polémica 🐠❌

En contraste, el sector pesquero sufrió un fuerte retroceso. En mayo, la extracción de carbonato de litio se mantuvo estable en torno a las cifras de los meses anteriores, pero la producción pesquera cayó un 24,3% en comparación con el mismo período del año pasado. La serie del IPI pesquero alcanzó su menor nivel desde febrero de 2025, marcando un claro bajón.

Este descenso no solo se refleja en la cantidad de especies capturadas, sino que también tiene que ver con una problemática más profunda: las acusaciones de irregularidades en la asignación de cuotas de captura. La pesca de moluscos, especialmente calamar, fue la más afectada. La temporada de pesca del calamar terminó en abril, en vez de en junio como en años anteriores, y esto explica gran parte del descenso. La causa, según fuentes del sector, no solo es la temporada comprimida, sino también las sospechas de que hay irregularidades en la distribución de cuotas para especies como merluza, calamar y langostino.

¿Qué significa esto? 🧐

La realidad económica del país sigue siendo compleja. Mientras sectores como energía y minería muestran que hay potencial y crecimiento, otros como la pesca enfrentan incertidumbre y problemas que pueden afectar a muchas familias. La buena noticia es que la tendencia en energía y minería sigue siendo positiva, pero la preocupación por las irregularidades en pesca requiere atención.

El futuro de la actividad económica dependerá de cómo se aborden estos desafíos y de las políticas que se implementen para equilibrar todos los sectores. De momento, los números dejan en claro que la economía argentina es todo menos monótona, con altibajos que marcan el pulso del país.