La industria frigorífica en problemas: ¿Qué está pasando?

Arrancamos 2026 con noticias que no son las mejores para quienes siguen de cerca la industria de la carne en Argentina. Según datos recientes, la faena de animales cayó casi un 12% en comparación con enero del año pasado. Además, en el mes, la producción total de carne también bajó un 10% respecto a 2025. Esto significa menos carne en las góndolas y, probablemente, un impacto en el mercado local.

Desde la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), explicaron que esta caída no es casual. Los últimos años estuvieron marcados por eventos climáticos extremos que afectaron la cantidad de animales disponibles. En realidad, la cantidad de ganado se redujo en un 6% en los últimos tres años, lo que equivale a más de medio millón de animales menos en los campos argentinos.

¿Por qué baja la faena y qué significa para la carne?

La reducción en la número de animales no solo afecta la cantidad de carne que se puede procesar, sino también el peso promedio de cada animal. Este, por ejemplo, subió un 2,1% en un año, alcanzando los 236 kilos. Pero aún así, la producción total bajó casi un 14% en diciembre comparado con diciembre del año anterior, ajustando por días laborales.

Desde CICCRA explicaron que la actividad en la industria frigorífica vacuna estuvo muy baja, algo que no es nuevo. La causa principal: los efectos acumulados de tres años de clima extremo que hicieron que cada año se perdieran animales y se achicara la reserva ganadera.

¿Qué pasará con las exportaciones de carne? 🚢

A pesar de todo, las exportaciones de carne vacuna en enero se mantuvieron estables respecto al mismo mes del año pasado, en unas 57.000 toneladas con hueso. Pero, ojo, porque en 2025, el panorama fue distinto.

El año pasado, Argentina exportó en total unas 842 mil toneladas, pero no logró superar el récord de 2024. La principal razón fue que China, que siempre fue el principal comprador, redujo sus compras. En diciembre, por ejemplo, China compró casi la mitad de toda la carne exportada (más del 55%), pero en enero ese volumen cayó un 25,6% en un mes y un 15,4% en un año, lo que afectó directamente los números totales.

Los envíos a otros países también bajaron. Países como Países Bajos, Alemania, Chile, Canadá, Italia y España vieron sus compras de carne argentina reducir sus pedidos en más de un 20%. ¿La excepción? Israel y Estados Unidos, que aumentaron sus compras en porcentajes muy importantes: más del 130% en Israel y casi un 23% en EE.UU. Esto ayudó a que las exportaciones no cayeran aún más.

Estados Unidos, el nuevo mercado que crece 🌎

Un dato interesante es que EE.UU. se consolidó como el tercer destino de carne argentina en 2025, desplazando a otros países y ganando terreno. El país compró unas 42.500 toneladas en ese año, un 26% más que en 2024. Esto es importante porque muestra que, a pesar de las dificultades, Argentina está logrando diversificar sus destinos y no depender tanto de China.

¿Qué se espera para 2026?

Las estimaciones indican que la producción total de carne vacuna en Argentina será de aproximadamente 2,8 millones de toneladas este año. Además, se espera que los envíos a China aumenten en unas 300.000 toneladas, señal de que todavía hay potencial en el mercado asiático si las condiciones mejoran.

Pero la realidad es que la industria enfrenta una crisis estructural. La reducción del stock ganadero, el impacto climático y las dificultades en la comercialización están dejando su huella. La pregunta que muchos se hacen es cuánto tiempo podrá sostenerse esta situación y qué cambios serán necesarios para recuperarse.

¿Y qué pasa con los precios y el consumo?

Mientras tanto, los precios de la carne están subiendo más rápido que la inflación, lo que puede ser un problema para el bolsillo de los consumidores. Sin embargo, todavía no se nota un impacto fuerte en el consumo, aunque todo indica que si los precios siguen en alza, eso podría cambiar en el corto plazo.

En definitiva, la industria frigorífica argentina está en un momento clave: enfrenta una crisis que requiere soluciones a largo plazo, mientras busca mantener su presencia en los mercados internacionales y cuidar a los trabajadores afectados por estas dificultades.