¿Qué pasa con el mercado laboral en 2025?

El mundo del trabajo en Argentina está en movimiento y, según un informe reciente, los trabajadores por cuenta propia están ganando terreno de manera significativa. En el tercer trimestre de 2025, esta modalidad de empleo alcanzó los 3,3 millones de personas, lo que representa un aumento del 42% en comparación con 2016. Esto muestra que más gente está optando por trabajar por su cuenta, en un contexto donde el empleo asalariado ha mostrado una tendencia a la baja.

¿Por qué crece el cuentapropismo?

El aumento en la cantidad de trabajadores independientes o monotributistas se da en un escenario donde el empleo asalariado cayó un 2,5% desde su pico en 2023. Es decir, cada vez más personas encuentran en el trabajo por cuenta propia una opción para mantenerse en actividad, aunque esto también refleja ciertos cambios en las condiciones laborales y en las opciones que tiene la gente para ganarse la vida.

El informe indica que esta tendencia no es uniforme en todo el país. Algunas ciudades, en particular, lideran esta transformación. Gran Resistencia, Posadas y Mar del Plata son las que más aumento de cuentapropistas registraron desde 2016, con incrementos que superan el 30%. En estos lugares, más de un tercio de los trabajadores están en la categoría de autónomos o monotributistas.

¿Qué regiones están más afectadas?

La distribución del trabajo independiente varía mucho según la región. En algunas, como Río Gallegos, solo el 9,2% de los trabajadores son cuentapropistas, mientras que en otras, como Gran Resistencia, esa cifra llega al 30,7%. La diferencia muestra cómo en ciertos lugares, el trabajo autónomo se ha convertido en la opción principal, mientras que en otros todavía predomina el empleo asalariado.

Además, la tendencia de aumento en el cuentapropismo fue bastante generalizada. En 27 de los 32 principales aglomerados urbanos del país, el porcentaje de personas trabajando por cuenta propia creció respecto a 2016. La mayor expansión fue en Gran Resistencia, con un aumento de más de 14 puntos porcentuales, seguida por Posadas y Tucumán.

¿Qué implica esto para el mercado laboral?

Este cambio no solo refleja una mayor cantidad de trabajadores independientes, sino que también indica una cierta precarización. La modalidad cuentapropista, en muchos casos, funciona como una alternativa a los empleos tradicionales y, en algunos casos, puede estar relacionada con condiciones laborales menos estables y con menos derechos.

Por otro lado, la participación del empleo asalariado, que en 2025 representa todavía el 71,9% del total, ha llegado a su nivel más bajo desde 2016. En algunas regiones, como Río Gallegos, casi el 90% de los trabajos son asalariados, mientras que en otras, como Mar del Plata o Posadas, esa proporción cae por debajo del 65%.

¿Cómo cambió la tendencia en los últimos años?

El auge del trabajo independiente no es algo nuevo. Entre 2016 y 2020, el porcentaje de cuentapropistas creció de manera constante y alcanzó su punto máximo en 2020, en medio de la pandemia, con un 25%. Sin embargo, en los años siguientes, entre 2021 y 2023, esa tendencia se desaceleró, y el porcentaje de cuentapropistas bajó a un 21,6%, recuperando algunos puntos en 2025.

El dato más importante es que, en los últimos dos años, esa tendencia volvió a invertirse y el trabajo por cuenta propia creció en más de tres puntos porcentuales, mientras que el empleo asalariado retrocedió en la misma proporción. En números absolutos, esto significa que casi 1 millón de personas más se sumaron a la categoría de cuentapropistas en solo dos años.

¿Qué significa esto para el futuro?

La realidad muestra que el mercado laboral argentino está en un proceso de transformación profunda. La mayor presencia del trabajo independiente puede responder a múltiples factores, desde la búsqueda de mayor flexibilidad hasta la precarización de las condiciones laborales tradicionales. Lo cierto es que, en 2025, esta modalidad ya se acerca a su máximo histórico y parece consolidarse como una opción cada vez más común.

Para los jóvenes que buscan ingresar al mundo laboral, esta tendencia plantea desafíos y oportunidades. Por un lado, la posibilidad de ser su propio jefe y trabajar en lo que les gusta. Por otro, la necesidad de estar atentos a las condiciones laborales y a cómo proteger sus derechos en un mercado que cambia rápidamente.