La movida del año: ¿Se va o se queda? 🤔

En medio de la política y la economía, un nombre suena fuerte: José Luis Daza. Este economista chileno, mano derecha del argentino Luis “Toto” Caputo en el Ministerio de Economía, estuvo en la mira de Chile para sumarse a su nuevo gobierno. Pero, ¿qué pasó realmente? La historia tiene vueltas y aún no está cerrada.

El contexto: un equipo en cambio y la influencia de Chile 🇦🇷🇨🇱

En diciembre de 2023, en Argentina, el equipo de Javier Milei atravesaba cambios importantes. Muchos funcionarios dejaban sus cargos, algunos por decisiones propias y otros por internas del gobierno. La salida más resonante fue la de Daza, quien había sido considerado clave en la política económica del país.

Mientras tanto, en Chile, el presidente electo José Antonio Kast tenía en mente reforzar su gabinete con figuras de peso. Y uno de los nombres que sonaba con fuerza era el de Daza, a quien ofrecieron incluso un cargo de «triministro» de Economía, Energía y Minería. La propuesta buscaba que el economista fuera el enlace principal entre Chile y Estados Unidos, ya que Daza tiene vínculos con el secretario del Tesoro estadounidense y ha estado involucrado en negociaciones con el FMI.

¿Qué quería Kast y qué ofrecían en Argentina? 🎯

El plan de Kast era que Daza asumiera en Chile, pero en un cargo que, en realidad, no era el principal: el de un ‘triministro’, una figura que combina varias áreas para ampliar el poder y la influencia en la economía. Sin embargo, Daza, que en Argentina es viceministro de Economía y trabaja codo a codo con Luis Caputo, prefería quedarse en su país. La razón: considera que el proyecto argentino, que busca transformar un país con muchos problemas económicos, es mucho más desafiante y motivador.

De hecho, Daza fue uno de los pilares en la campaña de Kast en 2020, ayudando a despejar dudas sobre la credibilidad del candidato en temas económicos. Además, su relación con Caputo, con quien mantiene más de 30 años de amistad y colaboración, es un factor clave en su decisión.

¿Se quedó o se fue? La decisión final 🏛️

Según medios chilenos, Daza decidió no aceptar la oferta de Kast y, en cambio, permanecer en Argentina. La noticia de su posible salida generó mucha expectativa, pero las últimas informaciones indican que su decisión ya estaba tomada cuando visitó Chile hace unos días. La idea de que se sumara al equipo chileno como parte del ‘triministerio’ parece haberse desvanecido, al menos por ahora.

Desde el entorno del presidente electo chileno confirmaron que Daza no sería parte del nuevo gabinete y que su posible incorporación se había considerado, pero finalmente descartado. La relación entre ambos, sin embargo, no está en riesgo; lo que cambió fue la decisión de Daza.

¿Qué pasa con el equipo económico? 🔍

La tensión en el equipo de Kast no termina aquí. La elección de quién liderará las áreas clave sigue en discusión. La cartera de Hacienda, por ejemplo, podría quedar en manos de Jorge Quiroz, un economista con fuerte presencia en la campaña y con experiencia en microeconomía. Pero su carácter fuerte y su falta de experiencia política podrían complicar la relación con otros miembros del equipo.

Por otro lado, Daza, con su perfil y experiencia en macroeconomía, también era visto como un posible ‘zar’ de la economía, con poderes amplios para manejar la política económica del futuro gobierno chileno. Pero, al final, Kast optó por mantener a Quiroz en ese rol, en parte por la promesa que le hizo durante la campaña.

¿Qué significa esto? La incertidumbre en Chile 🇨🇱🤷‍♂️

El episodio ha revivido el debate sobre si el modelo del ‘triministro’ funciona o no. Algunos sectores en Chile vieron en esa figura una forma de ampliar los espacios políticos, pero otros creen que puede generar choques internos, especialmente si las personalidades fuertes como la de Daza y Quiroz se cruzan.

Por ahora, Daza decidió seguir en Argentina, donde considera que su trabajo tiene un impacto mayor y que su proyecto allí es más desafiante y valioso. La historia continúa, pero lo que está claro es que su decisión marca un punto clave en la política económica de ambos países.