¿Qué pasa con la economía mundial? La ONU lanza una advertencia importante
La economía global está en una especie de montaña rusa, y la ONU, a través de la UNCTAD, ya nos avisa que el camino no será fácil en los próximos años. Según su último informe, el crecimiento económico en 2025 y 2026 será más lento de lo que pensamos, y eso puede tener efectos en todos nosotros.
¿Por qué se desacelera la economía? Los factores clave
La causa principal de este freno en el crecimiento tiene que ver con varios problemas que se entrelazan: por un lado, la volatilidad en los mercados financieros y la incertidumbre en la política internacional, que generan inseguridad. Por otro, los riesgos climáticos están cada vez más presentes y amenazan con complicar aún más la situación.
Estados Unidos, una de las economías más grandes, pasará de crecer un 1,8% en 2025 a solo un 1,5% en 2026. Por su parte, China, que en los últimos años fue una de las que más creció, verá su expansión reducirse del 5% al 4,6%. Estos cambios impactan en el comercio y en las inversiones a nivel mundial, afectando también a países en desarrollo.
Los países en desarrollo, en la cuerda floja
Los países en vías de desarrollo enfrentan mayores desafíos. Tienen que lidiar con costos de financiación más altos, cambios bruscos en la entrada y salida de capitales, y un aumento en los riesgos relacionados con el cambio climático. Además, estos países pagan actualmente unos 20 mil millones de dólares extras en intereses cada año — ¡cuatro veces más que en 2006! — porque están más expuestos a fenómenos climáticos extremos.
Por eso, la ONU recomienda fortalecer los mercados de capitales regionales, para que estos países puedan acceder a financiamiento de forma más segura y reducir su dependencia de dinero que llega y se va muy rápido. La idea es que tengan mejores herramientas para adaptarse a los cambios y no sobrecargar su economía.
¿Qué pasa con el objetivo de un mundo más sostenible?
Aunque el crecimiento en países en desarrollo se mantendrá en torno al 4,3% en 2025 y 4,2% en 2026, la sostenibilidad a largo plazo está en riesgo. La vulnerabilidad ante el clima, las deudas altas y los conflictos internacionales — como guerras comerciales y conflictos armados — amenazan con frenar los avances en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La ONU advierte que, sin cambios en las políticas, el mundo podría estar frente a una década de bajo crecimiento, con más desigualdad y menos oportunidades para todos. La clave está en apostar por inversiones verdes, inclusión social y estabilidad económica.
¿Qué propone la ONU para cambiar el rumbo? 🛠️
- Fortalecer los mercados de capital en países emergentes: Para que puedan acceder a financiamiento más seguro y estable.
- Reducir riesgos climáticos: A través de mecanismos de financiamiento accesible que ayuden a los países vulnerables a adaptarse sin perder estabilidad económica.
- Reformas fiscales sostenibles: Para equilibrar el crecimiento y el cuidado del medio ambiente, sin que la deuda pública se vuelva un problema insostenible.
- Cooperación internacional: Para evitar crisis financieras recurrentes y que los recursos lleguen a quienes más los necesitan.
En resumen, el escenario no es simple, pero sí hay caminos para evitar lo peor. La clave está en tomar decisiones inteligentes ahora, apostar a un crecimiento más justo y cuidar nuestro planeta para que no se vuelva un problema aún mayor en el futuro.




