Una crisis que duró 112 días y un escándalo que sacudió al gobierno
El gobierno de Javier Milei vivió uno de sus momentos más turbulentos en apenas unos meses. Todo empezó cuando salió a la luz una declaración jurada de Manuel Adorni, quien fue jefe de Gabinete y renunció semanas atrás. Lo llamativo fue que los números patrimoniales que presentó parecían demasiado buenos para la realidad y, además, tenían varias inconsistencias.
Los gastos millonarios que sorprendieron a todos 🏡🚗✈️
Desde que asumió en el cargo, Adorni se compró un departamento en Caballito y una casa en un country en Indio Cuá. Además, reformó ambas propiedades, compró una camioneta Jeep Compass y viajó en vuelos privados a destinos como Aruba y Punta del Este, pagando en dólares en efectivo. ¿Y qué decía su declaración? Que solo cobraba un poco más de 3 millones de pesos y tenía ahorros por 40 mil dólares. Eso generó muchas dudas y sospechas.
Los nuevos nombres en la gestión y sus patrimonios 💼🏦
Tras la salida de Adorni, llegaron a la Jefatura de Gabinete figuras clave como Diego Santilli, Juan Ignacio Devitt y Gustavo Coria. Todos ellos, aunque con diferentes historias, presentaron declaraciones patrimoniales que llaman la atención por sus cifras y detalles.
Diego Santilli: un patrimonio de casi 1.000 millones de pesos 💰🏢
El jefe de Gabinete declaró tener en total cerca de 969 millones de pesos. La mayor parte de ese patrimonio está en un departamento en Barrio Parque, valuado en 748 millones, y en la mitad de las acciones de una empresa familiar llamada SanFor Investments, con un valor cercano a los 150 millones. Esta compañía, creada en 2015 por Santilli y su familia, se dedica a invertir en negocios tanto en Argentina como en el exterior.
Además, Santilli tiene un auto Volkswagen Vento 2025, valuado en 45 millones de pesos, y debe 3 millones en un crédito por ese vehículo. En sus declaraciones, también aparecen algunas cuentas en dólares y pesos, además de dinero en efectivo y acciones en distintas empresas energéticas y bonos del Estado.
Juan Ignacio Devitt: heredero con millones en efectivo y bonos 💵📈
El vicejefe de Gabinete, que también ingresó en diciembre de 2025, declara un patrimonio de 556 millones de pesos. Lo más destacado es una herencia millonaria que mantiene en dólares y efectivo, que según su declaración, recibió en 2016 y que ahora suma 230 mil dólares en efectivo, además de otros ahorros en dólares. También tiene inversiones en acciones y bonos en empresas como YPF, Pampa Energía y VISTA Energy.
Su declaración fue rectificada en medio del escándalo, justo antes de que su superior, Adorni, renunciara, en una jugada que levantó suspicacias sobre posibles intentos de ocultar información.
Gustavo Coria: un patrimonio más modesto y propiedades en el país 🌎🏡
El tercer en la lista, Coria, declara bienes por poco más de 90 millones de pesos. Tiene cinco propiedades, incluyendo una en Punta del Este, adquirida en 2017, y otra en Pilar. También posee un terreno en Villa La Angostura y una moto BMW de 6 millones de pesos. A diferencia de sus colegas, no declara dólares, solo algunas cuentas en pesos y sus vehículos en pesos.
¿Qué revela todo esto? 🕵️♂️🤔
Los patrimonios de estos funcionarios muestran una diferencia notable con sus ingresos oficiales y llaman la atención por sus valores y las formas en que adquirieron sus bienes. La declaración jurada es una herramienta que, en teoría, busca transparentar la riqueza de quienes ocupan cargos públicos. Sin embargo, en este caso, las cifras y las inconsistencias generaron dudas sobre la veracidad y la posible opacidad en sus patrimonios.
Lo que está claro es que estos hechos impactaron en la credibilidad del gobierno en un contexto donde la transparencia y la lucha contra la corrupción son temas centrales en la agenda pública. La situación de Adorni, con gastos y gastos excesivos, sirvió para poner en evidencia posibles irregularidades y el riesgo de que la gestión se vea afectada por estos escándalos.
¿Qué sigue? 📝⏳
Los funcionarios deberán presentar sus declaraciones patrimoniales actualizadas ante la Oficina Anticorrupción antes del 31 de julio. La expectativa es que esas nuevas versiones puedan aclarar muchas de las dudas y mostrar una imagen más clara de sus verdaderas riquezas, en medio de un escenario político que todavía busca estabilizarse tras estos hechos.
Por ahora, lo que está claro es que la transparencia en la política sigue siendo un tema candente y que las cifras millonarias de estos funcionarios no pasan desapercibidas. ¿Será suficiente esta información para que la opinión pública confíe en sus gestiones? Solo el tiempo dirá.




