Una mañana clave para entender qué se esconde tras una mansión millonaria
Este lunes, Luciano Pantano y su madre, Ana Lucía Conte, darán su versión en la causa que los acusa de ser los testaferros del tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino. La cita será a las 11 de la mañana por videoconferencia, y puede marcar un punto de inflexión en una investigación que sacude al fútbol argentino.
¿Por qué están en el centro de la escena?
La historia gira en torno a una mansión de 105 mil metros cuadrados en Villa Rosa, que aparece a nombre de Pantano y Conte, aunque la Justicia sostiene que ellos no son los dueños reales. La causa apunta a que podrían estar usando esas propiedades y bienes de lujo para ocultar quiénes son los verdaderos propietarios y de dónde salió el dinero para adquirir todo eso.
Además de la mansión, en el allanamiento se encontraron autos de lujo, una colección de vehículos y otra vivienda en el barrio Ayres Plaza de Pilar. Lo que llama la atención es que, tras revisar sus declaraciones fiscales, bancarias y tributarias, la Justicia detectó que ni Pantano ni su madre tienen fondos declarados ni capacidad económica suficiente para ser dueños de esas propiedades y vehículos. Esto hace sospechar que están siendo utilizados como testaferros.
¿Qué significa ser testaferro en este caso?
Para la Justicia, la clave está en que Pantano y Conte figuran como dueños, pero su situación económica no coincide con los bienes que poseen. La causa apunta a que estas propiedades y autos están en manos de otras personas, entre ellas, Pablo Toviggino, quien sería el verdadero dueño y quien está en el centro de las sospechas.
El allanamiento en la mansión reveló datos que complican aún más a Toviggino: en la casa encontraron un bolso de la AFA, una plaqueta de Barracas Central —club que preside uno de sus hijos— y autos con cédulas azules a nombre de familiares del dirigente. Todo esto refuerza la hipótesis de que Toviggino estaría usando a terceros para ocultar su participación en las operaciones.
¿Cómo se compró la mansión y quiénes están detrás?
La propiedad en Villa Rosa fue adquirida en 2022 por «Real Central SRL» a través de una compra de 1.800.000 dólares a una firma llamada «Malte SRL». En esa última compañía figuran personas relacionadas con el fútbol, como Mauro Paz, ex presidente de una asociación de fútbol femenino. Además, Pantano, en su pasado, fue presidente de la Asociación de Futsal y dirigente del club Almirante Brown, vinculado también a la actividad futbolística.
Lo que llama la atención es que, pese a que Pantano y Conte aparecen como titulares de esas propiedades, la investigación señala que no poseen los recursos necesarios para justificar esas compras. La Justicia sospecha que estas operaciones están vinculadas a una red de lavado de dinero y evasión fiscal.
¿Qué pasará el lunes?
El lunes será un día importante. Por primera vez, parte de los involucrados darán su versión de los hechos. La declaración no será una indagatoria formal, sino una oportunidad para que expliquen su situación y aporten pruebas. En el caso de que sus declaraciones cambien el rumbo del expediente, podrían abrirse nuevas líneas de investigación o solicitarse más pruebas.
Por su parte, la justicia ya tomó medidas para seguir investigando. El juez Marcelo Aguinsky, en coordinación con el fiscal Claudio Navas Rial, ordenó levantar el secreto fiscal y bancario de Toviggino y otras personas vinculadas, además de realizar controles en varias empresas de la zona de Santiago del Estero, provincia de donde es oriundo el tesorero de la AFA.
¿Qué sigue en esta historia?
La causa sigue abierta y con varios frentes de investigación. Lo que está claro es que el fútbol argentino, una de las pasiones más grandes del país, vuelve a estar en el centro de un escándalo que involucra dinero, poder y posibles delitos económicos. La declaración de Pantano y Conte puede ser un paso importante para entender quiénes están detrás de esas propiedades y qué papel jugaron en todo esto.
Lo que se sabe hasta ahora es que la justicia busca esclarecer si esas propiedades millonarias están siendo usadas para lavar dinero y quiénes son los verdaderos dueños de esas operaciones, en un caso que promete seguir dando qué hablar en los próximos días.




