Todo empieza con una mansión de lujo en Pilar

Una propiedad enorme, con helipuerto y espacio para 54 autos de alta gama, está en el centro de una nueva batalla judicial en Argentina. La mansión, ubicada en Pilar, fue comprada por una sociedad llamada Real Central SA., que está vinculada a Luciano Pantano y Ana Lucía Conte, quienes figuran como sus dueños. Sin embargo, hay sospechas de que ellos serían testaferros del tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino.

¿Qué se investiga exactamente?

Desde diciembre pasado, la justicia investiga cómo se financió esta compra. La propiedad tiene más de 105 mil metros cuadrados, un helipuerto y un galpón con 54 autos de lujo, muchos de ellos con cédulas azules, que autorizan su manejo. Además, en un bolso que allanaron en la propiedad encontraron un nombre relacionado con Toviggino, y también hallaron una plaqueta del club Barracas Central en agradecimiento.

Lo que llama la atención es que ni Pantano ni Conte tienen la capacidad económica declarada para pagar semejante mansión. La investigación también reveló que algunos autos estaban a nombre de familiares del tesorero de la AFA, lo que genera sospechas de posible lavado de dinero o financiamiento ilícito.

¿Quién está a cargo de la investigación?

El caso empezó con el juez Daniel Rafecas, quien fue el primero en allanar la propiedad. Luego pasó a Marcelo Aguinsky, del Fuero Penal Económico, quien sugirió que la compra pudo haber sido financiada con fondos de la AFA, porque Pantano tenía una tarjeta corporativa que usaba para gastar millones de pesos mensualmente en la entidad.

Pero la historia no termina ahí. Los acusados, Pantano y Conte, pidieron que la causa sea investigada por un juez en Campana, que es la jurisdicción donde está la mansión. Esto generó un conflicto porque el juez de la Cámara Federal de San Martín aceptó esa solicitud, desplazando la investigación del Fuero Penal Económico, donde hasta ese momento estaba.

¿Y qué pasó después? 🔄

Todos los fiscales del caso no estaban de acuerdo con ese cambio y apelaron esa decisión. La Cámara Federal de Casación Penal, que es la instancia superior, decidió que la investigación debería seguir en el Fuero Penal Económico, y que no corresponde que pase a la justicia federal de Campana.

Ahora, la Cámara de Casación volvió a ordenar que la causa vuelva a manos del juzgado 10 del Fuero Penal Económico, que hoy está a cargo de Verónica Straccia. Sin embargo, Pantano y Conte apelaron de nuevo y lograron que la causa vuelva a la Cámara, que en agosto escuchará a las partes y decidirá quién debe investigar el caso.

¿Qué sigue? 🚦

El escenario está abierto y en juego todavía quién será el juez que investigue esta historia de mansiones, autos y posibles vínculos con la AFA. Además, el gobierno actual tiene la oportunidad de cubrir la vacante en el juzgado 10, donde todavía está el expediente.

Lo que está claro es que la justicia se sigue moviendo en un caso que combina dinero, poder y mucha incertidumbre sobre cómo se manejan los recursos en el fútbol y en las propiedades de lujo en Argentina.