¿Qué fue lo que ocurrió en la calle ese día?
Una movilización importante en el centro del país terminó en un escenario de tensión y disturbios. Desde temprano, sindicatos, organizaciones sociales y agrupaciones políticas se concentraron frente al Congreso para manifestarse en contra de una reforma laboral que, según ellos, afectaría los derechos de los trabajadores.
La protesta empezó a mediodía, con una gran cantidad de personas que querían hacer escuchar su rechazo a la iniciativa. Sin embargo, las fuerzas policiales montaron un fuerte operativo, cerrando varias calles cercanas y colocando vallados en Entre Ríos, Callao, Mitre y otras arterias principales. La idea era impedir que los manifestantes llegaran directamente al Congreso, donde se llevaba a cabo una sesión clave desde las 11 de la mañana.
El clima se fue tensando 🚨
Conforme avanzaba la tarde, la situación se volvió más complicada. En la esquina de Rivadavia, grupos de militantes de La Cámpora, organizaciones de izquierda, gremialistas como la UOM y Camioneros, y las CTA, se juntaron en una de las calles principales. En la esquina opuesta, sobre Yrigoyen, estaban las organizaciones sociales, como Barrios de Pie, el Movimiento Evita y otros movimientos políticos.
Lo que empezó con protestas en las calles pronto derivó en incidentes cuando algunos manifestantes intentaron avanzar. La policía respondió con gases lacrimógenos, balas de goma y hasta camiones hidrantes, dispersando a quienes estaban más cerca del vallado. Algunos manifestantes arrojaron piedras y, en algunos casos, incendiaron basura y bombas molotov, generando un ambiente de caos.
¿Cuántos heridos y detenidos?
Hasta esa noche, al menos cuatro policías resultaron heridos y varias personas fueron detenidas, mientras la tensión seguía en aumento. La represión fue fuerte y muchos manifestantes se replegaron por las calles laterales para evitar ser alcanzados por las fuerzas policiales.
¿Qué opinan los dirigentes y los manifestantes? 💬
El gobernador Axel Kicillof estuvo presente en la zona y expresó su rechazo a la reforma, comparándola con proyectos del pasado y criticando que si se tocan aspectos como las indemnizaciones y las horas extras, no se mejora la situación de los trabajadores. Kicillof aseguró que el oficialismo tendría los votos para aprobar la ley en el Senado, y se retiró antes de que los incidentes se intensificaran.
Por su parte, otros líderes de la oposición y referentes sociales cuestionaron la protesta y la forma en que se desarrolló. La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, dijo que la marcha fue «desvirtuada» y acusó a quienes promovieron la movilización de haberla armado con fines políticos, en un contexto de represión y tensión creciente.
¿Hubo negociaciones o crisis interna?
Durante los incidentes, algunos diputados que estaban presentes en la protesta, como Teresa García y Carlos Castagneto, salieron del lugar y posteriormente regresaron al Congreso. También hubo enfrentamientos entre diputados y la policía en la calle Lima, en reclamo por la detención de militantes y organizaciones sociales.
Además, militantes de izquierda y organizaciones sociales pidieron en varias ocasiones que se convoque a un paro general, criticando las negociaciones del Gobierno con ciertos gremios y acusando que la protesta fue «negociada» o «desarmada» por las concesiones que se habrían hecho a los gremios, en un momento en que la tensión política y social está en su punto más alto.
¿Qué dejó esta jornada?
Lo que empezó como una movilización con ganas de expresar rechazo terminó en un escenario de enfrentamientos y heridos. La situación refleja la fuerte polarización que existe sobre la reforma laboral y muestra cómo las calles se convierten en escenario de conflictos cuando las decisiones del Congreso no parecen contar con un consenso amplio.
Los disturbios y las críticas internas en el oficialismo y la oposición dejan en claro que el debate sobre los derechos laborales y las políticas del gobierno sigue abierto, con una ciudadanía movilizada y en alerta ante los cambios que se vienen.




