¡Escándalo en Morón! Trabajadores municipales toman el Concejo y generan caos
Una situación de tensión explotó en Morón cuando un grupo de empleados municipales ingresó de manera violenta al Concejo Deliberante, en medio de un reclamo por el pago de horas extra que todavía no les habían abonado. La manifestación terminó en destrozos y una fuerte intervención que llevó a la suspensión del debate sobre el presupuesto 2026.
¿Qué pasó exactamente? 🤔
Los empleados, que estaban en la puerta de varias dependencias municipales, protestaban por el atraso en sus pagos. La bronca creció cuando les informaron que no estaban disponibles los fondos para pagarles las horas extras trabajadas. Este pago, que inicialmente estaban previstos para el 9 de enero, fue adelantado para este viernes 2 de diciembre, tras una decisión del municipio.
La tensión fue en aumento y se volvió descontrolada cuando algunos trabajadores ingresaron en el edificio del Concejo Deliberante, gritando «Pagá los sueldos». En videos y fotos que circularon, se puede ver cómo destruyen sillas y bancos dentro del recinto. La situación llevó a que las autoridades decidieran postergar la discusión del presupuesto para febrero, en sesiones extraordinarias.
¿Por qué la bronca? 💸
Los empleados municipales llevan meses con demoras en sus pagos. En diciembre, cobraron el aguinaldo, y en estos días, el sueldo del mes, pero las horas extras todavía estaban pendientes. La falta de pago no solo afecta a los que trabajan en limpieza, salud y seguridad, sino que también genera un malestar profundo entre quienes dependen de esas horas extras para llegar a fin de mes.
Algunos empleados trabajan hasta 12 horas diarias, y el sueldo básico, que ronda los 300 mil pesos, apenas alcanza para cubrir sus necesidades básicas. Por eso, hacen horas extra y reclaman que se respete ese derecho, que consideran una forma de sobrevivir en un contexto cada vez más complicado.
La pelea política y el contexto local ⚔️
El conflicto no es solo por los pagos. El intendente Lucas Ghi está en medio de una disputa con su antecesor, Martín Sabbatella, y ha tomado decisiones que generaron aún más malestar, como reducir el equipo de funcionarios ligados a Sabbatella y ordenar que el sueldo de su gabinete también se retrase hasta que se paguen los municipales.
Además, Morón ya venía con problemas en los pagos. Desde hace meses, el municipio ha cortado pagos a proveedores de servicios en áreas clave, como el hospital y laboratorios. La situación financiera se fue complicando y, en este contexto, las protestas se volvieron más frecuentes y radicalizadas.
Las historias detrás de los números 😔
Roberto, un empleado de limpieza, contó que su sueldo de unos 300 mil pesos por día no alcanza y que, por eso, hace horas extras para poder pagar sus cuentas y mantener a sus hijos. En su relato, denuncia que algunos compañeros llegaron a trabajar hasta 120 horas en un mes, y que en algunos recibos vieron pagos mínimos o incluso de apenas un centavo.
La desesperación es tal que Roberto compartió que algunos de sus colegas están tan cansados y desesperados que han llegado a que sus hijos le digan que no vayan más a trabajar, incluso sugiriendo que podrían robar para sobrevivir. La realidad que enfrentan estos empleados es dura: trabajan en malas condiciones, sin baños adecuados y en obradores en mal estado.
Otros municipios en la misma crisis 🏙️
Morón no es el único municipio con problemas de pagos. La semana pasada, en San Isidro, los trabajadores municipales amenazaron con un paro de 72 horas por incumplimientos en sus salarios, y en San Pedro, un paro se realizó por no haber recibido el medio aguinaldo a tiempo. La situación refleja un panorama más amplio de dificultades financieras y conflictos laborales en varias comunas cercanas.
¿Qué sigue? 🔜
Por ahora, los pagos de las horas extras en Morón están asegurados para este viernes, según confirmó el intendente Ghi. Sin embargo, la tensión quedó latente y el reclamo por condiciones laborales dignas y pagos puntuales sigue vigente. La bronca de los trabajadores refleja una realidad difícil, donde la lucha por sus derechos y una vida más digna está en el centro de la escena.




