El precio de la nafta vuelve a niveles de 2021 🚀
¿Alguna vez te preguntaste por qué el litro de nafta en la ciudad puede costar cerca de $2.000? Bueno, la respuesta tiene que ver con un combo de factores internacionales y nacionales. Tras un aumento del 21% en términos reales en marzo, el precio de la nafta en Argentina volvió a niveles similares a los de mediados de 2021. Este salto se dio principalmente por el impacto de la guerra en Medio Oriente en el precio del petróleo, que influyó directamente en el costo del combustible en nuestro país.
¿Qué pasó con mis ingresos? 😕
El problema no solo es el precio en la estación de servicio, sino también cuánto podemos llenar con nuestro sueldo. En realidad, la capacidad de compra de la plata que ganamos para gastar en nafta cayó un 17% entre febrero y marzo. Es decir, con la misma plata, ahora podemos comprar menos combustible. Si miramos en la comparación con el año pasado, la caída en el poder adquisitivo llega al 27%, y si retrocedemos a noviembre de 2023, la pérdida se acerca al 48%. Para ponerlo en perspectiva: si en 2018 podías llenar tu tanque con cierta cantidad de litros, ahora esa misma cantidad equivale a casi un 20% menos.
¿Y qué pasa con los impuestos? 💰
El rol del Estado también es clave en el precio final del combustible. Los impuestos a los combustibles, que en el pasado se mantuvieron relativamente estables, sufrieron un fuerte atraso desde 2021 debido a la inflación y la falta de actualizaciones. En 2024, esos impuestos llegaron a su nivel más bajo en ocho años, con una caída del 88% respecto a 2018. Actualmente, los impuestos están en torno a los $367 por litro, pero para que vuelvan a los niveles de hace unos años, tendrían que subir un 38%. Sin embargo, para compensar el aumento reciente, los expertos dicen que los impuestos tendrían que recortarse en más de un 90%, lo que sería difícil sin perder recursos fiscales importantes, ya que representan más del 3% de la recaudación total del país.
¿Qué dice YPF? 🔥
Por ahora, la petrolera estatal YPF decidió congelar los precios de los combustibles por 45 días. El CEO de la compañía, Horacio Marín, explicó que esta medida no es un control de precios, sino una forma de mantener estable el valor del combustible. Además, aclaró que, en su opinión, el precio del petróleo podría bajar un poco gracias a la guerra en Medio Oriente, aunque también puede mantenerse más alto de lo habitual debido a las circunstancias internacionales.
¿Qué nos deja todo esto?
En definitiva, el aumento en el precio de la nafta golpea el bolsillo, especialmente porque nuestros ingresos no están creciendo al mismo ritmo. La guerra y las decisiones del gobierno, como el congelamiento, influyen en el precio final, pero lo que realmente sentimos en nuestros bolsillos es la pérdida de poder de compra. Con todo esto, las próximas semanas serán clave para ver si los precios se estabilizan o siguen escalando, y qué pasa con nuestros salarios en medio de un contexto económico complicado.




