Un gesto impactante frente a la Casa Rosada
Esta mañana, un efectivo de la Policía Federal tomó una acción que sorprendió a todos en Buenos Aires: se presentó vestido con su uniforme completo y con su arma reglamentaria, y se esposó a las rejas de entrada a la Casa Rosada. La razón: pedir que el Gobierno mejore las condiciones de trabajo y los salarios de las fuerzas de seguridad.
¿Qué motivó esta protesta?
El policía, identificado como Miguel Ángel Montiel, explicó que su salario actual es de aproximadamente 700 mil pesos. Además, trabaja como cabo auxiliar en la Superintendencia de Transporte de la Policía Federal. Montiel llevó una bandera con letras rojas y negras que decía “PFA corrupción Superintendencia de Transporte”, y desde allí, exigió atención a sus reclamos.
En diálogo con la radio FM La Patriada, Montiel expresó que esta forma de protestar le parece incómoda, pero que siente que no tiene otra opción. “No nos podemos manifestar libremente, no tenemos permitido, pero he decidido hacerlo por todos mis compañeros”, dijo. Además, anticipó que probablemente le apliquen sanciones, pero que no le importa, ya que su intención es visibilizar la problemática.
¿Por qué decidió actuar así?
La protesta de Montiel se originó tras un conflicto que empezó el lunes, cuando se negó a trabajar en una estación en su horario habitual porque le dolía la espalda. La situación se complicó cuando intentó conseguir una licencia en el Hospital Churruca, pero no logró que se la otorgaran. Después de un día de franco, decidió acudir a la Casa Rosada y tomar esa drástica medida.
Montiel denunció que en su trabajo hay corrupción en la Superintendencia de Transporte, aunque no especificó detalles. También reclamó por los sueldos, la falta de herramientas y la situación general de deterioro en la institución y en el sistema de salud. “Nos sacan la plata del bolsillo”, afirmó, y añadió que quiere que el Gobierno vea la realidad que enfrentan los policías.
Una postura política y un acto de vocación
El policía se definió como “apolítico”, pero admitió que en las elecciones anteriores votó por Javier Milei y que volvería a hacerlo. Para Montiel, su vocación de servicio es fuerte, pero también pide que las autoridades tomen conciencia de las dificultades que enfrentan día a día en su trabajo.
Mientras estaba atrincherado en la entrada, acompañaban la situación el superintendente Néstor Zoya, de Asuntos Internos, y el comisario Federico Guarrochena, quienes intentaron dialogar con él. Aunque en un momento Montiel decidió acatar las órdenes y retirarse, dejó un mensaje claro: que fue escuchado y que espera que esto sirva para que otros policías puedan tener una mejora en sus condiciones.
¿Qué pasó después?
Luego de su protesta, Montiel fue trasladado a la sede de la Policía Federal para realizar la denuncia en Asuntos Internos, según informaron fuentes oficiales. En tanto, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se refirió a la situación en una entrevista y aseguró que el Gobierno está trabajando en mejorar los salarios y en cambios en el sistema de salud para el personal policial.
En resumen, la protesta de Montiel puso sobre la mesa la situación crítica que enfrentan las fuerzas de seguridad en Argentina, y generó un llamado de atención sobre la necesidad de cambios reales en sus condiciones laborales y económicas.




