🛑 Un episodio de violencia sacudió a Tucumán
Durante una visita a la localidad de Graneros, en Tucumán, el diputado Gerardo Huesen, de La Libertad Avanza, vivió una situación que dejó a todos en shock. Mientras hacía una recorrida por el municipio, fue increpado y agredido por un grupo de vecinos, lo que lo obligó a refugiarse en una comisaría para ponerse a salvo.
¿Qué pasó exactamente? 🤔
Según contó Huesen en su cuenta de X (antes Twitter), parte de su equipo fue golpeado y amenazado de muerte. La situación se volvió más tensa cuando los vecinos rodearon la comisaría, impidiéndoles salir. El legislador apuntó directamente contra la intendente local, Raquel Graneros, y acusó a funcionarios y empleados municipales de ser responsables de las agresiones y amenazas dirigidas a sus colaboradores.
«Lamentablemente, esto no nos sorprende. Así se maneja el peronismo feudal. Se sienten reyes y ven a la gente como esclava. Si somos una amenaza, no nos van a detener. La vida y la libertad son lo más valioso, y vamos a defenderlo», expresó Huesen en su publicación.
¿Qué acciones se planifican? 🚀
Tras el incidente, el legislador de La Libertad Avanza anunció que solicitará la intervención del municipio de Graneros. José Macome, otro representante libertario, explicó que pedirá formalmente que la provincia tome el control del municipio, fundamentándose en la ley local que permite esa medida.
Por su parte, Lisandro Catalán, líder de La Libertad Avanza en Tucumán, recordó un episodio similar ocurrido meses atrás, cuando otro legislador libertario, Agustín Pelli, fue agredido en la misma provincia. En esa ocasión, Marcelo «Pichón» Segura, un referente del peronismo, le propinó un cabezazo en una ruta durante una situación de inundaciones. Catalán expresó su preocupación, diciendo que pensaba que ese ataque había sido un límite, pero en Graneros volvieron a vivir un episodio gravísimo.
¿Qué dijeron desde el espacio libertario? 🗣️
La filial tucumana de La Libertad Avanza emitió un comunicado en el que condenó enérgicamente las agresiones y amenazas contra Huesen, su familia y sus colaboradores. En el texto, aseguran que los incidentes fueron planeados y que varias personas relacionadas con la intendente Graneros estuvieron involucradas en los hechos. Además, criticaron la versión oficial del municipio, que intentó justificar lo ocurrido como una reacción espontánea de vecinos.
«Aquí hay una reflexión más profunda: estos agresores también son víctimas. Están secuestrados por la política y manipulados por una estructura de poder», señalaron. Desde el espacio libertario, responsabilizaron a Raquel Graneros, Darío Monteros y Osvaldo Jaldo, señalando que tienen responsabilidades institucionales y políticas en lo ocurrido. También pidieron al Ministerio del Interior que garantice las condiciones para que todos los ciudadanos puedan transitar y ejercer sus derechos sin miedo.
¿Y qué sigue? 📝
El pedido de intervención busca que la provincia tome el control del municipio para evitar que este tipo de hechos vuelvan a repetirse. La intención es cortar con un ciclo de violencia y amenazas que, según el espacio libertario, están vinculadas a una estructura de poder que utiliza el miedo y la dependencia como herramientas de control social.
La violencia, un problema que no debe naturalizarse
Desde La Libertad Avanza subrayaron que Tucumán no puede seguir permitiendo que la violencia, las amenazas y las patotas sean métodos habituales en la política. La situación en Graneros y en otros lugares de la provincia evidencia la necesidad de que las autoridades actúen con firmeza para garantizar la seguridad y la democracia.
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre cómo se manejan los espacios de poder en Tucumán y qué se puede hacer para evitar que situaciones así se repitan y afecten a quienes simplemente quieren cumplir con su trabajo y defender sus ideas.




