¿Qué está pasando con los plazos fijos?

Si alguna vez escuchaste a tus viejos o abuelos hablar de «poner la plata a plazo fijo» para que no se devalúe, este consejo sigue vigente, aunque las condiciones cambiaron bastante. Octubre trajo una suba de la inflación, y muchos buscan la forma de que su dinero no pierda tanto valor. Entre las opciones más seguras (y accesibles para todos), el plazo fijo sigue siendo un clásico. Pero, ¿realmente conviene en noviembre de 2025?

¿Cómo funciona el plazo fijo? 🏦

La idea es simple: elegís cuánto dinero querés depositar en el banco y durante cuántos días (el mínimo suele ser 30). Pasado ese tiempo, el banco te devuelve tu plata más los intereses generados. No podés tocar la plata antes del vencimiento, pero a cambio sabés exactamente cuánto vas a ganar. Esto le da mucha seguridad a quienes no quieren sorpresas.

Las tasas, cada vez más bajas

En noviembre de 2025, las tasas de interés que ofrecen los bancos van en descenso. Por ejemplo, el Banco Nación paga una Tasa Nominal Anual (TNA) de 27% si contratás el plazo fijo por homebanking, mientras que si vas a la sucursal es apenas de 22,5%. Esto significa que, aunque tu dinero crece, lo hace a un ritmo más lento que antes e incluso puede que no le gane a la inflación.

La Tasa Efectiva Anual (TEA) —la que muestra cuánto realmente ganás en un año reinvirtiendo los intereses— es del 30,61% si hacés todo online, y del 24,98% en la sucursal. Así que, si te animás a usar la app o la web del banco, tu plata rinde un poco más.

¿Cuánto tengo que invertir para ganar $100.000 en un mes?

Muchos se preguntan cuánto hay que poner para llevarse una ganancia jugosa en apenas 30 días. Según los simuladores de los bancos, hoy necesitás invertir $4.500.000 para obtener cerca de $100.000 de intereses en un mes. Este cálculo es para la modalidad electrónica, donde los intereses que te pagarán por ese monto son $99.863,01. Si lo hacés en la sucursal, vas a recibir $83.219,18 de intereses por el mismo monto invertido.

Ventajas y desventajas 🚦

  • Seguridad: No hay riesgo de perder el capital, y sabés desde el principio cuánto vas a ganar.
  • Previsibilidad: Nada de sorpresas: la tasa es fija y no cambia durante el plazo.
  • Contra: No podés disponer del dinero hasta que termine el plazo acordado.
  • Otra contra: Con las tasas actuales, tu ganancia probablemente no llegue a igualar el aumento de los precios.

¿Conviene o no conviene?

Si buscás una opción para guardar tu plata sin sobresaltos, el plazo fijo es una alternativa válida. Podés hacerlo desde el homebanking o desde la app de tu banco, y hasta en billeteras virtuales. Eso sí, con las tasas actuales, probablemente no le ganes a la inflación, pero al menos vas a evitar que tu plata se devalúe completamente.

Si querés sumar $100.000 en un mes, vas a tener que poner la vara alta con tu inversión inicial. Pero si tu objetivo es cuidar lo que ya tenés, los plazos fijos siguen siendo una opción segura y fácil de usar, aunque ya no sean la gallina de los huevos de oro. 🥚✨