Un nuevo capítulo en la lucha por los despachos en el Senado 🏛️
El Senado de Argentina volvió a ser escenario de tensiones y peleas, ahora con un toque más burocrático. La vicepresidenta Victoria Villarruel firmó un decreto que define cómo se distribuyen las oficinas en el Palacio Legislativo. Aunque la idea central es hacer una distribución más justa, en la práctica, la movida generó más roces, especialmente con Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza.
¿Qué dice el decreto y por qué causa revuelo? 📄🤔
El decreto 607/25 establece que el reparto de oficinas debe ser más equitativo, pero además incluye un anexo con la lista de quién quedó con qué despacho. En los fundamentos, Villarruel insiste en que se busca una distribución orgánica, pero en la práctica, algunos senadores oficialistas se sintieron desplazados o no considerados.
De acuerdo con la lista oficial, solo tres senadores del oficialismo, que fueron electos en las últimas elecciones, lograron obtener oficinas en el Palacio Legislativo. La más beneficiada fue Patricia Bullrich, quien heredó el despacho que ocupaba Martín Lousteau, en el primer piso cerca de la presidencia, además de la oficina de Villarruel y la secretaría parlamentaria. La jefa de La Libertad Avanza también aspiraba a esa oficina, pero parece que quedó en manos de Bullrich, y otro senador, Ezequiel Atauche, continuará en el edificio en otro sector.
¿Y los otros bloques? 🏢
Por fuera del oficialismo, algunos senadores peronistas también lograron obtener oficina en el Palacio. Figuran, por ejemplo, Jorge Capitanich (Chaco), Martín Soria (Río Negro), Adrián Bahl (Entre Ríos), y Gerardo Zamora, que volverá a ocupar la oficina que dejó su esposa, Claudia Ledesma Abdala. Además, Mariano Recalde, de La Cámpora, y otros como Wado De Pedro y Florencia López también tendrán espacio en el edificio.
El caso que más llamó la atención: Cristina López y la pelea por su oficina 🧐
Una de las historias más llamativas fue la de Cristina López, senadora fueguina. Ella había llegado a un acuerdo con Sergio «Oso» Leavy para quedarse con su despacho, un semipiso con baño privado, y había instalado su oficina antes de la jura. Pero cuando Villarruel se enteró, cambió la cerradura y la dejó afuera. La senadora tuvo que llamar a un cerrajero para poder ingresar, y terminó quedándose con otra oficina en el segundo piso, aunque sin sanitarios.
Este episodio refleja la tensión que existe en torno a cómo se reparten los espacios y quién termina con los despachos más codiciados. Aunque la oficina 742, que fue escenario de la disputa, será dividida para que tres senadores de La Libertad Avanza puedan usarla.
¿Qué pasa con el resto del Senado? ⚠️
Desde el entorno de Villarruel aclararon que no hay espacio para todos y que en breve se modificarán algunas oficinas para que más legisladores puedan tener un lugar en el Palacio. Además, el decreto indica que algunos despachos, como el de Juan Carlos Romero y otros, continuarán en manos de sus respectivos titulares o serán reasignados.
Una de las decisiones importantes fue que Carlos «Camau» Espínola heredará la oficina que ocupó Juan Carlos Romero, uno de los aliados más importantes del oficialismo. También, la salteña Flavia Royón, cercana al gobernador Gustavo Sáenz, tiene asegurada una oficina, aunque están evaluando hacerle un baño para mejorarla.
El clima político en medio de las peleas 😬
Más allá de las cuestiones burocráticas, las tensiones entre Villarruel y Bullrich parecen reflejar un escenario más complejo y enrarecido. La pelea por los despachos se suma a un clima de fricciones internas, que genera preocupación en otros bloques, que temen que el Senado pueda volverse un lugar con más cruces y enfrentamientos al estilo de la Cámara baja, donde ya hubo incidentes con golpes y gritos.
¿Qué sigue? 🧐
Por ahora, la disputa por los despachos no termina y las palabras cruzadas siguen en aumento. La administración de Villarruel planea modificar algunas oficinas para que más senadores tengan espacio, pero la tensión política en torno a estos detalles pequeños revela mucho sobre cómo se mueve el poder en el Congreso.
En medio de todo esto, la política argentina sigue en su ritmo intenso, con peleas que, aunque parezcan menores, dejan en claro cómo se pelean y negocian las posiciones en el Senado.




