¿Qué había detrás del silencio? La historia que revela llamadas ocultas tras la muerte del fiscal Nisman
La muerte del fiscal Alberto Nisman en 2015 fue un hecho que conmovió a todo Argentina. Pero nuevas pruebas y pericias recientes muestran que, en ese momento, hubo mucho más que un simple suicidio. Datos que salieron a la luz revelan una serie de llamadas y contactos entre funcionarios del gobierno y la Procuración, que podrían cambiar la versión oficial que se manejó en su momento.
¿Realmente no hubo contacto? La versión oficial y las nuevas pistas 📞
La ex procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, en su declaración ante la justicia en 2017, afirmó que no tuvo ningún contacto con miembros del Poder Ejecutivo, Legislativo o Judicial tras la muerte de Nisman. Sin embargo, las últimas pericias telefónicas desmienten esa versión. Se detectaron decenas de llamadas entre Gils Carbó y distintas áreas del gobierno en los días clave en que se analizaba si la muerte del fiscal fue un suicidio o un crimen.
Por ejemplo, Gils Carbó mantuvo contacto con la Casa Rosada y el Ministerio de Justicia en varias oportunidades, incluyendo tres llamadas el 6 de febrero de 2015, a solo 19 días de la muerte de Nisman. En esas llamadas, realizadas en la mañana, se notó un intercambio muy activo, con llamadas que duraron minutos, en momentos en que la investigación estaba en plena marcha.
El día del hallazgo: llamadas y versiones que cambian todo ⚠️
El 19 de enero, cuando el cuerpo de Nisman fue encontrado en su departamento, Gils Carbó también tuvo varias llamadas con el Ministerio de Justicia. Esas conversaciones ocurrieron justo cuando los peritos estaban trabajando en la escena del crimen, y la versión oficial en ese entonces sostenía que la puerta del departamento estaba cerrada desde adentro, como prueba de que Nisman se había suicidado. Pero un cerrajero que revisó la escena reveló que la puerta había estado abierta, lo que contradice esa hipótesis y abre la puerta a otras teorías.
Además, Gils Carbó mantuvo comunicaciones en esas fechas con el Ministerio de Justicia en varias ocasiones, incluso en momentos en que se estaban tomando decisiones importantes sobre el caso y la denuncia de Nisman contra Cristina Kirchner por encubrimiento en la causa AMIA.
¿Una red de contactos en medio del caos? 🔎
Las llamadas telefónicas muestran que, durante esos días, no solo Gils Carbó, sino también otros funcionarios y allegados, tuvieron una comunicación muy activa con diferentes sectores del gobierno y de la inteligencia. Entre ellos, el entonces director de Coordinación Institucional, Lisandro Pellegrini, y su jefe de Comunicación, Luis Villanueva. Algunas de esas llamadas ocurrieron mientras la fiscal Fein, encargada de investigar la muerte de Nisman, aseguraba públicamente que no podía determinar si había sido un suicidio o un asesinato.
Incluso, en un día clave, el 2 de febrero, Gils Carbó realizó 11 llamadas en un solo día, en medio de una serie de decisiones judiciales relacionadas con la denuncia de Nisman contra Cristina Kirchner. Ese día, el juez Rafecas ya había rechazado esa denuncia, pero la investigación seguía en marcha.
¿Qué hay detrás de esas llamadas? 🤔
Para los investigadores, estas comunicaciones parecen indicar que el gobierno de Cristina Kirchner intentó influir en la investigación desde diferentes frentes. La hipótesis principal es que hubo un plan para que todo terminara siendo considerado un suicidio, aunque las evidencias y las llamadas reveladas generan dudas y sospechas de que pudo haber algo más oscuro detrás.
El análisis de miles de llamadas también involucra a miembros de las fuerzas de seguridad y de inteligencia, que habrían estado en contacto con funcionarios de la Procuración. Se detectó que algunas llamadas triangulaban con líneas que tenían relación con agentes del Ejército, lo que aumenta las dudas sobre la versión oficial.
El impacto en la justicia y la política ⚖️
La investigación sigue en marcha y ahora la fiscalía pide informes a las compañías telefónicas para conocer la totalidad de esas llamadas y quiénes estaban del otro lado. La fiscalía también apunta a que estas comunicaciones fueron parte de un intento de interferir en la investigación del crimen del fiscal Nisman, que había denunciado a Cristina Kirchner solo días antes de su muerte.
Por ahora, Cristina Kirchner está procesada y debe afrontar un juicio oral por esa denuncia, pero estos nuevos datos abren muchas preguntas sobre lo que realmente ocurrió en esos días cruciales de 2015.
¿Qué sigue? La búsqueda de la verdad 🔍
Las nuevas pruebas siguen alimentando las dudas sobre la versión oficial y ponen en evidencia que, en medio del caos, hubo una red de contactos que quizás intentaba mantener las cosas bajo control. La justicia todavía investiga si hubo un plan para encubrir un posible asesinato o si, por el contrario, todo fue un suicidio mal explicado.
Lo que está claro es que, a medida que se revelan más detalles, el caso Nisman sigue siendo uno de los mayores misterios de la política argentina, y la verdad todavía busca salir a la luz.




