¿Sabías que el jazz y la mafia estuvieron más vinculados de lo que imaginás? 🤔🎶
Desde sus inicios en Nueva Orleans, el jazz estuvo ligado a los círculos criminales, en particular a la mafia siciliana. La familia Matranga, que controlaba algunos clubes en el famoso distrito de Storyville, fue uno de los primeros ejemplos de cómo el entretenimiento y el delito se cruzaron en la historia musical de Estados Unidos.
El gran trompetista Louis Armstrong, uno de los íconos del jazz, trabajó en locales conectados con la mafia, lo que le permitió sentirse protegido frente a la violencia racista que azotaba esa época en Estados Unidos. En sus memorias, Armstrong mencionó que era preferible estar en sitios con protección de gángsters, ya que estos aseguraban su seguridad y protección policial.
El auge del jazz en Chicago y la influencia de Capone 🎷🔫
Con la llegada de la Ley Seca en los años 20, el jazz se mudó a Chicago, donde la mafia invirtió mucho en el entretenimiento. Uno de los lugares más emblemáticos fue el Grand Terrace, también conocido como Sunset Cafe, en el South Side de Chicago. Allí, músicos como Earl Hines y su orquesta conquistaron a la audiencia, y la policía y los jueces sabían que estos locales estaban manejados por la mafia.
En diciembre de 1928, Earl Hines llegó al Grand Terrace y llamó la atención de Al Capone, uno de los mafiosos más peligrosos y famosos de la época. Capone, que también era un amante de la ópera, decidió proteger a la banda y pidió que no se escucharan ni se vieran ni se hablaran demasiado, para mantener su control y evitar problemas. La relación entre la mafia y los músicos era tan estrecha que Hines recordó que Capone le dijo: «Les queremos proteger, pero no deben oír, ver o hablar».
La Masacre de San Valentín y la caída de Capone 💔🔪
El vínculo entre la mafia y el jazz también tiene su lado oscuro. La Masacre de San Valentín, ocurrida el 14 de febrero de 1929, fue un episodio clave que marcó a la historia del crimen en Chicago. Capone ordenó matar a seis miembros de la familia Morán, una venganza que dejó una huella profunda en la ciudad y en los músicos que tocaban en locales controlados por la mafia.
Earl Hines, por ejemplo, admitió que en esa época la mafia tenía un fuerte dominio en el mundo del espectáculo y que muchos músicos, como Louis Armstrong, Duke Ellington y Cab Calloway, estaban en contacto con ellos. Algunos, como Jelly Roll Morton, preferían tocar en lugares independientes para evitar problemas, pero incluso él fue atacado en pleno escenario en 1938.
La campaña contra la mafia fue implacable. El presidente Herbert Hoover, que asumió en 1929, lanzó una ofensiva que culminó con la caída de Capone en 1931, no por la masacre, sino por evasión de impuestos. Capone fue condenado y enviado a prisión, dejando en el poder a su mano derecha, Frank Nitti, y luego a Paul Ricca, quienes continuaron gestionando los negocios ilegales, incluyendo el entretenimiento.
El fin de una era y la historia que quedó en el olvido 🎤🏚️
El famoso Grand Terrace cerró en 1950, pero su historia sigue viva. En 1998, el edificio fue declarado monumento histórico. Mientras tanto, en otras ciudades como Nueva York, la mafia también controlaba clubes y locales, como el Cotton Club en Harlem, manejado por la mafia irlandesa y con políticas racistas, donde las bandas negras tocaban solo para audiencias blancas.
El vínculo entre jazz y crimen no suele mencionarse en los libros, pero su historia está llena de detalles que muestran cómo el entretenimiento y la ilegalidad se cruzaron en la primera mitad del siglo XX. Desde Chicago hasta Nueva Orleans, los mafiosos invirtieron en clubes, bares y orquestas, creando un mundo en el que el ritmo del jazz y el ritmo de la mafia se entrelazaron de forma inseparable.
¿Qué quedó de todo esto? 🎶🚬
Con el tiempo, la música popular cambió. El jazz dominó las décadas del 20 y 30, pero fue desplazado por el rock and roll en los años 50. Sin embargo, la historia de cómo la mafia influyó en el mundo del jazz sigue siendo un capítulo oscuro y fascinante de la historia musical, que aún despierta interés y misterio.




