¿Qué pasó con los hermanos de Caputo?

El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a celebrar públicamente que sus hermanos, Flavio, Hugo y Rosana, quedaron libres en una causa judicial que los investigaba por supuestamente haber financiado a Revolución Federal. Esta agrupación, conocida por sus protestas violentas contra el gobierno y que en 2022 estuvo relacionada con un intento de atentado contra Cristina Kirchner, fue el centro de una investigación que ahora terminó sin cargos para ellos.

¿De qué se los acusaba?

La investigación buscaba determinar si los hermanos de Caputo habían financiado a Revolución Federal a través de su empresa constructora, Caputo Hermanos S.A. La sospecha era que, mediante la contratación de servicios como la carpintería para un edificio en Vaca Muerta, podrían haber canalizado fondos a la agrupación. Sin embargo, los peritajes y análisis documentales demostraron que la obra y los pagos eran legítimos y no estaban relacionados con actividades ilícitas.

La respuesta de Caputo en las redes

Desde su cuenta en X (antes Twitter), Luis Caputo arremetió contra lo que calificó como una persecución política. Acusó que se gastaron recursos públicos en una “persecución ridícula” y que todo fue una maniobra para dañar a su familia con fines políticos. Además, cuestionó duramente la forma en que algunos medios y políticos manejaron el tema, sugiriendo que el verdadero objetivo era hacer daño, más que buscar justicia.

¿Qué reveló la causa?

El expediente mostró que la relación comercial entre Rosana Caputo y Jonathan Morel, uno de los integrantes de Revolución Federal, comenzó antes de que la agrupación se creara en mayo de 2022. Esto indica que no fue una forma de pagarle por su militancia, como se sospechaba. También se comprobó que la obra en Vaca Muerta fue real y que los muebles y materiales entregados estaban en orden, sin indicios de maniobras ilegales.

En la misma línea, los peritajes contables indicaron que no hubo sobreprecios en los pagos, ya que los precios y las compras seguían un proceso coherente y no demostraron ninguna manipulación para encubrir un financiamiento clandestino.

¿Qué significa esto para la política y la causa?

Caputo resaltó que la causa fue una persecución política, y que no hay elementos que prueben que sus hermanos estuvieran involucrados en actividades ilícitas. La causa fue recategorizada por la justicia como un grupo de menor entidad, lo que refuerza la idea de que no existió un financiamiento ilegal organizado.

El ministro cerró asegurando que, según el fallo, no hay elementos suficientes para acusar a sus hermanos y que, por lo tanto, debían ser sobreseídos. En definitiva, la justicia dictaminó que no hubo delito y que la investigación fue infundada.

¿Qué nos deja esta historia?

Este caso vuelve a poner en discusión cómo se usan las investigaciones judiciales en la política, y si a veces no se persiguen intereses más oscuros que la justicia real. La familia Caputo, en medio de un contexto político tenso, logró demostrar que no había pruebas contra ellos y que la causa respondía a una persecución que, según su versión, buscaba dañar su honra y reputación.

Mientras tanto, la justicia claramente dejó en claro que no hay indicios de que sus hermanos hayan financiado actividades ilegales, y que la obra en Vaca Muerta fue legítima, sin conexiones con Revolución Federal. La historia sigue y la política, como siempre, sigue en marcha.