Una noche con Santaolalla: música, sabores y reflexiones

Imaginate compartir unas horas con uno de los músicos más reconocidos y queridos del país, Gustavo Santaolalla, y vivir una experiencia que mezcla arte, gastronomía y buena onda. Eso fue exactamente lo que sucedió este lunes en Puerto Madero, en un evento especial en el Hotel Faena, donde Santaolalla se dejó querer con una velada que quedó en la memoria de quienes tuvieron la suerte de estar allí.

Un menú 100% argentino diseñado por Santaolalla mismo 🇦🇷

La noche empezó con una sorpresa: Santaolalla se puso en los pies del chef Emiliano Yulita y diseñó un menú típico argentino para unos 90 comensales. Desde platos del norte hasta del sur, con sabores que representan toda la diversidad del país. Para acompañar, los invitados pudieron disfrutar de los vinos Cielo y Tierra, de la bodega mendocina propiedad del propio músico. Todo en un entorno exclusivo y con la buena energía que solo una noche así puede ofrecer.

El recital íntimo y la magia del Ronroco 🎸🎻

Luego de la comida, la noche siguió en un ambiente más musical. Santaolalla, con 75 años y una actitud relajada, subió al escenario para ofrecer un mini recital con cuatro temas. Lo acompañaron algunos músicos de su banda, tocando guitarras, violín y su instrumento favorito: el ronroco. Después, la velada continuó con un pequeño concierto que se extendió hasta la madrugada, entre brindis, canciones y charlas que reflejaban la pasión del artista por su arte y su vida.

Una Argentina que Santaolalla ve con ojos críticos y esperanza ✨

Pero la noche no fue solo música y fiesta. Santaolalla, que hace tres años no visitaba el país, habló con claridad sobre la situación actual argentina. Reconoció que el país no está en su mejor momento, y que desde afuera se nota más duro todavía. «No está en su mejor momento. Es lamentable», afirmó. Aunque también mostró optimismo y confianza en el potencial de su gente, remarcando que Argentina forma parte de un mundo mucho más grande y que hay que verla en ese contexto.

El vínculo con Borges, la danza y la historia detrás de ‘Principio de Éxtasis’ 📖💃

Además, Santaolalla compartió detalles sobre su trabajo en la obra «Principio de éxtasis», que se estrenó en el Teatro Colón con la coreografía del español Goyo Montero. La propuesta, inspirada en el cuento «El Aleph» de Borges, fue un gran desafío para el músico, que diseñó la música original con instrumentos propios y con la colaboración de Javier Casalla. La obra combina danza, literatura y música, y Santaolalla explicó que su proceso creativo se basa en dejarse llevar por las impresiones, sin intentar racionalizar demasiado.

El cariño por León Gieco y las ganas de seguir haciendo historia 🎤🤝

Santaolalla también habló de su amigo y hermano del alma, León Gieco. Ambos compartieron momentos en La Peña del Morfi y expresaron el deseo de volver a hacer la gira «Ushuaia a la Quiaca», una de las más emblemáticas de la música argentina. La idea está en marcha, y Santaolalla confesó que esa conexión con Gieco y su gente sigue siendo fundamental en su vida y carrera.

Próximos conciertos y un aniversario especial 🎉🎶

El 21 de septiembre, Santaolalla vuelve a subirse al escenario del Colón, esta vez con su gira «Ronroco Tour», en lo que será su tercera presentación en ese teatro. Además, se cumplen 25 años del lanzamiento de su álbum «Ronroco», y el músico aseguró que ese instrumento, que lleva en su interior, es muy especial para él. Los conciertos que realizó en Europa, en teatros históricos como el Concertgebouw y el Elbphilharmonie, demostraron que su música trasciende fronteras y que el público responde con entusiasmo.

Una noche para recordar

Santaolalla, en definitiva, dejó en claro que su pasión por la música, la cultura y su país no tiene límites. En una noche donde la buena compañía, los sabores típicos y las melodías se mezclaron en perfecta armonía, quedó claro que su espíritu sigue tan vivo como sus creaciones. Y, sobre todo, que la esperanza y el amor por Argentina siguen siendo la mejor inspiración para seguir creando y soñando.