¡Un clásico que nunca pasa de moda! 🎶
Si hay algo que marcaron los Redonditos de Ricota, es que su álbum «Un baión para el ojo idiota» fue un punto de inflexión en su carrera. Publicado en 1988, este disco no solo aceleró su despegue del under, sino que los catapultó directo en el escenario de Obras, uno de los templos del rock argentino. Ahora, más de 30 años después, vuelve a sonar con fuerza gracias a su relanzamiento en vinilo.
El salto del underground a la popularidad 🚀
En ese momento, la banda ya había empezado a consolidarse con shows en lugares grandes y con una presencia cada vez más sólida. El Indio Solari, que en ese entonces también empezó a afianzar su rol como frontman, y Skay Beilinson, que desdoblaba su talento en la guitarra, estaban en plena etapa de crecimiento. La escena que los rodeaba tenía su duelo: la muerte del líder de Sumo, Luca Prodan, en diciembre de 1987, dejó un vacío y un dolor en la banda, que expresó en entrevistas y en su música.
Solari, en una nota de la revista Humor, confesó su tristeza por la pérdida de Luca, a quien consideraba un amigo cercano. La presencia de Prodan en la escena musical argentina había sido fuerte, y su muerte impactó a todos los que compartían esa historia.
Un sonido potente y auténtico 🎤
El disco se caracterizaba por un sonido directo y enérgico, que Solari describía como “trapero”, una palabra que en aquella época hacía referencia a una crudeza y fuerza sin filtros. Esa misma intensidad se mantiene en la actualidad, haciendo que canciones como «Vencedores vencidos» o «Todo un palo» sigan siendo hits que golpean con su electricidad y letras punzantes.
El álbum está lleno de temas que van desde el rock más furioso hasta sonidos más irónicos y críticos con la realidad social, como «Noticias de ayer» o «Masacre en el Puticlub». Cada canción es un relato, una denuncia o una historia que invita a reflexionar, pero siempre con ese toque irreverente y desafiante que caracterizaba a Los Redonditos.
El arte y el significado de la portada 🎨
La portada del disco, diseñada por Rocambole, tiene su propia historia. La idea surgió de una inspiración en una obra de su hija, que mostraba un muñeco con collares y antifaz, acompañado por un perro, elemento recurrente en la estética solariana. Rocambole explica que prefería que sus obras estuvieran en la calle, en las calles, que en un museo, y que su arte siempre tuvo esa intención de ser cercano y popular.
¡Vuelve el vinilo! 🥳
Tras el éxito de reediciones anteriores de otros discos del grupo, ahora llega la oportunidad de disfrutar en vinilo su tercer álbum, que no había sido reeditado en ese formato desde su lanzamiento original. La nueva edición, limitada a 4 mil copias, estará disponible desde el jueves 16 de abril en varias disquerías de Buenos Aires, como LEF en Villa Urquiza, Villa del Parque, Adrogué y Tortuguitas.
La recuperación del vinilo fue un esfuerzo conjunto entre la banda y los responsables de la obra, incluyendo a quienes estuvieron en la creación del álbum: el propio Indio Solari, Skay Beilinson, y la Negra Poli. La idea fue mantener la esencia original, tanto en lo gráfico como en el sonido, para que los fans puedan revivir esa época dorada del rock argentino.
¿Seguir soñando con la reunión?
A pesar de que la banda ya no está activa y los seguidores sueñan con un posible reencuentro, la realidad es que las ediciones y reediciones de sus discos mantienen viva esa llama. La historia de Los Redonditos sigue siendo un símbolo de rebeldía, música potente y letras que dejan huella, y ahora, gracias a esta nueva edición en vinilo, más gente puede redescubrirla o vivirla por primera vez en su estado más puro.
¿Te imaginas escuchar sus temas en esa calidad? La oportunidad está en tus manos, y el legado de una de las bandas más influyentes del rock argentino continúa vivo, más fuerte que nunca.




