¿De dónde salen tantos dólares? La investigación que sacude la política
En medio de una causa judicial que está dando que hablar, se revela que Manuel Adorni, jefe de Gabinete, habría movido una cantidad de dinero que genera suspicacias. La causa, liderada por el fiscal federal Gerardo Pollicita, se centra en el movimiento de más de 340 mil dólares en efectivo, sin respaldo claro, y en cómo ese dinero se relaciona con propiedades y viajes al exterior.
¿Cuánto dinero en realidad? La cifra que alarma
Los datos que maneja la justicia indican que Adorni habría pagado más de U$S 245.000 a Matías Tabar, el contratista que se encargó de refaccionar la casa en Indio Cua. Pero eso no es todo: a esa suma hay que sumarle unos U$S 10.000 en muebles que también pagó en efectivo, sin factura, para un departamento en Caballito. Todo esto ocurrió en menos de un año, y los movimientos en dólares no parecen tener un respaldo financiero formal.
¿Y las divisas? ¿De dónde vienen?
El tema se complica aún más cuando se analiza cómo se manejaron esas divisas. Durante 2024, la causa indica que hubo movimientos de entrada y salida de dinero a través de criptomonedas. Sin embargo, todavía no está claro cuánto dinero fue movido de esa forma ni por qué esas operaciones no aparecen en las declaraciones patrimoniales de Adorni ante la Oficina Anticorrupción.
Mucho dinero, pocas explicaciones
Lo llamativo es que en menos de un año, Adorni logró invertir en dos propiedades, pagar refacciones y muebles, y realizar 17 viajes al exterior, incluyendo hoteles. La justicia analiza si puede justificar la tenencia de todas esas divisas, dado que no hay registros bancarios, facturas o documentos que expliquen cómo adquirió ese dinero. Además, no hay evidencia de que las divisas hayan sido declaradas formalmente.
Los pagos en efectivo y sin respaldo
El testimonio de Matías Tabar, el contratista, revela que tanto Adorni como su esposa, Bettina Angeletti, le pagaron en total unos U$S 245.929 en efectivo, sin recibos ni facturas. Los pagos se realizaron durante once meses, siempre en mano y en dólares, en un ritmo de entre 15 y 20 días, con montos que oscilaban entre 20 y 40 mil dólares. La modalidad y la falta de documentación generan sospechas sobre la procedencia del dinero.
¿Qué se hizo con tanto efectivo?
El dinero no solo sirvió para refaccionar la casa en Indio Cua, sino también para encargos específicos en un departamento en Caballito. Allí, un carpintero contratado por el mismo contratista realizó muebles de madera y mármol, por unos U$S 10.000. La modalidad de pago fue similar: en efectivo, en dólares, con un 50% al inicio y el resto al finalizar. Los muebles incluían una mesa, un mueble vajillero, un rack grande y otros detalles.
¿Por qué tanto gasto y sin respaldo?
Entre las operaciones, la justicia busca entender cómo Adorni pudo movilizar casi U$S 350.000 en poco más de un año. Además de los movimientos en efectivo, se investigan sus viajes al exterior, en los que gastó mucho más sin que esas transacciones aparezcan en sus declaraciones oficiales. La sospecha es que todo ese dinero no tiene un respaldo financiero claro, y aún se trabaja para entender si hay algún delito de enriquecimiento ilícito.
¿Qué sigue en la investigación?
El expediente, que lleva poco más de un mes en marcha, incluye documentación bancaria, fiscal y datos de operaciones inmobiliarias y viajes. La fiscalía analiza si Adorni puede justificar la procedencia del dinero y si las divisas que movió tienen un origen legal. La causa sigue abierta y promete nuevas revelaciones en los próximos meses.
¿Qué implica todo esto?
Lo que está en juego no es solo una investigación judicial, sino también la confianza en quienes ocupan cargos públicos. La transparencia en la declaración de bienes y movimientos de dinero es clave para evitar sospechas de enriquecimiento ilícito y corrupción. La sociedad espera respuestas, y la justicia continúa trabajando para esclarecer el asunto.




