Un talento que trasciende los años
En un teatro lleno de emociones, una nena de solo 11 años dejó a todos con la boca abierta. Margarita Ponce, una salteña con una sonrisa contagiosa y una voz que sorprende, logró conquistar no solo al público sino también a los jurados en la final del programa «Es mi sueño», transmitido por El Trece.
De Salta a la gran escena 🎶
Todo empezó en su provincia natal, en un casting frente a la Plaza 9 de Julio. Con mucho entusiasmo y un sueño claro, Margarita decidió participar. “Siempre quise ser cantante”, cuenta ella, mientras recuerda con alegría aquel día de febrero, en medio del calor salteño, cuando decidió aprovechar la oportunidad.
Tras su participación en las instancias previas, logró posicionarse entre los ocho mejores. La emoción creció cuando viajó a Buenos Aires con su mamá y papá, enfrentando un viaje lleno de sueños y expectativas. Pero no pensaba que ganaría: ella misma confesó que, cuando empezó, ni siquiera imaginaba quedar entre los finalistas.
¡La gran final y el triunfo!
La noche del martes, en un teatro colmado, Margarita fue la favorita del público. Con su interpretación de «La arenosa», inspirada en Mercedes Sosa, logró obtener el 32,09% de los votos vía QR, una forma moderna y gratuita de votar. La alegría explotó: ella, vestida de rosa, recibió su trofeo y una ovación de pie, mientras lágrimas de emoción corrían por su rostro y papelitos llenaron el escenario en celebración.
¿Qué siente una niña de 11 años al ganar?
En una charla exclusiva con Clarín, Margarita compartió sus sentimientos. Confesó que, aunque estaba muy feliz, también sintió nervios y un poquito de miedo. “Fue un camino hermoso, pero muy fuerte. Ver tanta gente y estar en ese teatro me cansó un poco”, explicó. Sin embargo, ahora, con el premio en mano, solo le queda alegría y emoción.
Un sueño que empezó en su tierra
Todo esto comenzó en su pequeña ciudad, donde fue a un casting junto a su familia. “Mi sueño siempre fue ser cantante. Cuando supimos de esa convocatoria, no dudé en aprovecharla”, dice. Y así, con esfuerzo y apoyo, fue atravesando cada etapa, viajando sola a Buenos Aires en algunas ocasiones, y manteniendo su escuela y su vida normal en Salta.
¿Y qué viene ahora?
El programa anunció que Margarita no participará en la próxima temporada con figuras famosas, pero ella sigue soñando. La pequeña artista ya piensa en qué hacer con su premio: “Mi mamá manejará lo que nos den, pero si puedo, me gustaría comprarles una casa a ella y a mi abuela, que alquilan donde vivimos ahora”.
Una niña con los pies en la tierra
Lo que más valora Margarita no es el dinero, sino el cariño y el apoyo de su familia. Vive con su mamá, su abuela y algunos primos, y relata que desde pequeña le encanta jugar con muñecas, especialmente una llamada Daisy, y que en su casa canta para sus peluches, aunque ahora tiene que cuidarlos por una alergia.
Sus papás, además, le enseñaron a ser respetuosa y agradecida, valores que ella refleja con sencillez. “Mi abuela fue directora y vice de escuela, y mi mamá también es muy educada. Yo trato de seguir su ejemplo”, dice con madurez.
¿Y el futuro?
Por ahora, Margarita disfruta de su victoria, pero también sueña con más. Quiere seguir cantando, aprendiendo y disfrutando de cada momento. Después de todo, con solo 11 años, su historia ya empieza a ser la de una verdadera artista en ciernes.




