Un filme que mezcla historia, acción y un poco de polémica
¿Te gustan las películas que te hacen pensar pero también te mantienen al borde del asiento? Entonces, A cualquier precio puede ser para vos. La nueva producción del director Elegance Bratton combina elementos de drama, policial y thriller, y está basada en hechos reales que marcaron la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos en los años 60.
La historia real que inspiró la película
Todo comienza en 1966 en Mississippi, donde Vernon Dahmer, un empresario y líder en la comunidad afroamericana, fue asesinado por miembros del Ku Klux Klan. Este grupo supremacista blanco no solo promovía el odio racial, sino que también buscaba impedir que los afroamericanos ejercieran su derecho a votar, cobrando un impuesto electoral que muchos no podían pagar. Dahmer, comprometido con la causa, dedicó su vida a defender los derechos civiles y a luchar contra la discriminación.
¿De qué trata la película?
La película entrelaza esa historia real con la de Gregory Scarpa, un mafioso de la familia Colombo que, sorprendentemente, habría colaborado en secreto con el FBI. Mark Wahlberg interpreta a Scarpa, un tipo que no duda en usar la violencia para conseguir información. Por otro lado, Yahya Abdul-Mateen II encarna a Wayne Strider, un agente del FBI ficticio que cree en el proceso legal y en que las instituciones pueden hacer justicia sin recurrir a métodos brutales.
Juntos, estos dos personajes —uno que respeta las reglas y otro que no duda en romperlas— deben investigar el asesinato de Dahmer y encontrar a los culpables. La relación entre ambos se va profundizando, con enfrentamientos y momentos de humor negro, hasta que terminan formando un vínculo más cercano, a pesar de sus diferencias.
¿Qué pasa con las decisiones y la violencia?
La peli muestra claramente un contraste: Wayne representa la justicia oficial, con una postura más ética, mientras que Scarpa, que entiende la violencia como una herramienta para conseguir respuestas, actúa sin remordimientos. La historia se desarrolla en un escenario donde la brutalidad y la discriminación parecen ir de la mano, y la película no esquiva mostrar escenas duras, como golpes, torturas y disparos.
¿La película es solo acción o también reflexión?
Más allá de la acción, la película intenta reflexionar sobre el racismo y la brutalidad policial. Sin embargo, algunos críticos señalan que la historia se queda en lo básico, en un esquema donde los personajes blancos siempre son villanos racistas y los negros, siempre dignos y solidarios. La relación entre Wahlberg y Abdul-Mateen, aunque interesante, brilla más cuando se concentran en su vínculo que cuando intentan profundizar en el contexto histórico que los rodea.
¿Cómo está dirigida la película?
Elegance Bratton no se guarda nada en mostrar escenas crudas y violentas, pero también cae en ciertos clichés, como retratar a los blancos como racistas sin matices y a los negros como símbolos de resistencia y dignidad. La buena noticia es que la película logra recrear muy bien la época, con una fotografía que resalta en cada escena, incluso en las más duras y reales.
¿Para quién es esta peli?
Es una opción entretenida para quienes disfrutan del cine de acción con un trasfondo histórico, pero también deja mucho que desear en cuanto a profundidad en su análisis del racismo. En definitiva, es un filme que funciona como espectáculo, pero que en el fondo se queda en lo superficial respecto a un tema tan importante y complejo como la lucha contra la discriminación racial en EE.UU.
¿Te interesa ver historias que mezclan hechos reales con acción y drama? Entonces, esta película puede ser una propuesta interesante, aunque con sus limitaciones. ¡No olvides que también es una oportunidad para reflexionar sobre un capítulo oscuro de la historia y sus lecciones para hoy!




