¿Qué está pasando en el corazón del gobierno?
En medio de una campaña electoral que ya empieza a calentar motores, el oficialismo argentino enfrenta una interna que preocupa a quienes analizan las decisiones y movimientos del poder. La pelea no solo se da en las calles o los medios, también en las redes y en los despachos del gobierno, donde diferentes grupos pelean por tener influencia en la comunicación y la estrategia política.
El reordenamiento de los aliados digitales ⚙️
Una de las claves en esta disputa es el grupo llamado Las Fuerzas del Cielo (LFC), un espacio donde se reúnen actores que trabajan en la comunicación digital del oficialismo. Sin embargo, en los últimos tiempos, este grupo está en plena etapa de reorganización. La renuncia sorpresiva del jefe de Aduanas, José Veliz, y la influencia decreciente de Santiago Caputo, un asesor cercano a la Casa Rosada, marcaron el inicio de estos cambios.
Según fuentes cercanas, Santiago Caputo sigue siendo consultado por el presidente, pero su peso político ha mermado, especialmente después de perder influencia en el área de Justicia con la llegada de Juan Bautista Mahiques. Mientras tanto, surge una nueva infantería digital liderada por Santiago Oría, un cineasta que ha aumentado su presencia en redes con mensajes que algunos consideran agresivos contra el periodismo y que apoyan la causa mileista. Oría incluso presentó manuales polémicos y ha subido contenido con discursos de odio, lo que alimenta las especulaciones sobre una estrategia más dura en las redes.
¿Quién manda en la comunicación oficial? 🎯
Para defenderse, Oría salió a aclarar su posición en redes, mostrando una foto de 2020 junto a Javier Milei, cuando filmaba su documental «Pandenomics». La tensión con otros sectores del oficialismo se mantiene, y algunos consideran que Oría solo representa la cara visible de una facción más alineada con ciertos operadores políticos, como los que rodean a Karina Milei.
En los últimos días, se conformó un grupo de WhatsApp llamado «Comunicación y Redes», donde participan figuras como Oría, miembros de la familia Menem, y otros nombres vinculados a la estrategia digital. La idea es fortalecer la comunicación tras un declive en el discurso oficial, que se vio afectado por ciertos escándalos y cambios internos. Sin embargo, hay quienes advierten que estos grupos están siendo alimentados con recursos del partido La Libertad Avanza, lo que genera más tensiones.
¿Qué pasa con los actores y las alianzas? 🤝
En el frente político, se notan movimientos en los cargos clave. Por ejemplo, el diputado provincial Agustín Romo asumió como vicepresidente de la Cámara en una movida que busca mantener el control y la influencia en el distrito. Romo, cercano a Sebastián Pareja, quien lidera la bancada, tiene el respaldo de sectores que todavía ven con interés el camino que toma el oficialismo.
Por otro lado, la tensión con la Secretaría de Inteligencia también está presente. El titular de la SIDE, Cristián Auguadra, fue a una reunión en la comisión bicameral, un acto que refleja cierta estabilidad en un contexto de crisis. Pese a los intentos del kirchnerismo por desplazarlo, sigue en su cargo, lo que muestra que, aunque las aguas estén agitadas, algunos equilibrios se mantienen.
¿Qué opinan los propios oficialistas?
Desde adentro, algunos dirigentes expresan preocupación por la falta de claridad en el mensaje oficial y creen que hay una especie de «teoría del cerco» que impide explicar de forma sencilla temas como la economía familiar, algo que en otros tiempos fue clave para ganar apoyo. La referencia a expresiones como «la batalla cultural no se come» refleja esa tensión interna, ya que algunos sienten que el discurso se ha vuelto más rígido y menos cercano.
Un ejemplo de esa distancia fue la controversia que generó el comentario de un referente de la fundación Faro, quien afirmó que «la batalla cultural no se come», lo que le costó la cabeza en ciertos círculos del gobierno y del oficialismo en general.
¿Y qué pasa con los que están en la mira? 🔍
Mientras tanto, actores como Fernando Cerimedo, ex estratega de Milei, están en la mira por su detención en Bolivia. Otros nombres vinculados a la comunicación, como Juan Carreira y Ezequiel Acuña, también generan preocupación. Ambos fundaron La Derecha Diario y ahora trabajan en la comunicación del oficialismo, aunque su rol y peso dentro del gobierno son objeto de debate.
¿Qué nos deja todo esto? 🎯
En definitiva, hay una lucha de poder que no solo se ve en las urnas, sino también en las redes, en los despachos y en las estrategias de comunicación. El oficialismo intenta mantener su control sobre la narrativa, pero las tensiones internas y las disputas por influir en la opinión pública muestran que el escenario político todavía está en plena construcción y con muchas incógnitas por resolver.
Lo que está claro es que en la política moderna, la batalla no solo se gana en las urnas, sino también en las redes y en cómo se construye la imagen de cara a los próximos comicios.




