¡Números que sorprenden! La compra de dólares en Argentina alcanzó niveles récord en julio 🚀
En el mes de julio, la cantidad de personas que compraron dólares sin un destino específico alcanzó un pico que no se veía desde las elecciones legislativas de 2025. Según el último informe del Banco Central (BCRA), en ese mes se adquirieron unos u$s3.461 millones, un 42% más que en junio. Una cifra que llama la atención y que refleja cómo muchos argentinos están cada vez más cautelosos con sus ahorros y buscan refugiarse en la moneda extranjera.
¿Quién compra y quién vende? 📊
El informe detalla que aproximadamente 1,7 millones de personas compraron dólares, unos 200.000 más que en el mes anterior. Por otro lado, hubo una reducción en quienes vendieron divisas: solo 697.000 lo hicieron en julio, lo que indica que hay menos argentinos que buscan deshacerse de sus dólares en comparación con meses anteriores.
¿A dónde van esos dólares? 🏦
De los dólares comprados, un tercio quedó guardado en los bancos locales, una cifra que no se veía desde febrero de este año. Sin embargo, otro tercio fue destinado a pagar gastos en el exterior con tarjetas, mientras que el restante se destinó a formar activos en el exterior, como inversiones o cuentas en otros países. La tendencia muestra que muchos argentinos prefieren guardar sus dólares en forma de activos fuera del país o usarlos para viajes y compras en el extranjero.
Más demanda, más incertidumbre 🤔
La creciente búsqueda de protección ante la suba del dólar empezó a notarse después de que en junio el tipo de cambio oficial se acelerara mucho. Aunque en julio y agosto el ritmo de aumento fue menor, se mantuvo por encima de la inflación, lo que generó preocupación y llevó al Banco Central a intervenir activamente en el mercado de futuros y bonos dolar linked para frenar la escalada.
El Gobierno, en coordinación con el Central, intentó ponerle un «techo virtual» al dólar, lo que ayudó a que el precio no subiera aún más, pero esto también subió las tasas de interés. La divisa finalmente pasó los $1.500, y muchos economistas creen que todavía tiene espacio para subir más, incluso en términos reales, comparando con años anteriores como 2017, cuando el peso se aprecia más frente al dólar.
¿Por qué tanta demanda ahora? 🔎
El aumento en la compra de dólares puede estar relacionado con varias razones. Por un lado, muchos argentinos necesitan dólares para viajar en vacaciones de invierno, que es un período con mucha movilidad. Pero también hay una percepción de que el dólar está atrasado y que su valor debería subir más, ante la incertidumbre económica y la confianza en el plan económico de Javier Milei y sus ministros.
El economista Jorge Carrera comentó que, aunque hay motivos estacionales, la mayor parte de la demanda parece tener que ver con la búsqueda de protección ante la incertidumbre. Por su parte, Guido Zack, del área de Economía en Fundar, advirtió que la compra mensual de dólares por parte de personas físicas promedia unos u$s3.000 millones, lo que suma más de u$s36.000 millones al año. Esto es mucho más que cualquier superávit comercial del país y preocupa, porque puede poner en jaque la estabilidad del peso a largo plazo.
¿Qué pasa con las balanzas y las reservas? 💰
Mientras tanto, en julio, la demanda para atesorar dólares volvió a ser la principal razón de compra. La balanza de bienes fue positiva en u$s4.077 millones, el segundo superávit más alto desde que Milei asumió como presidente. Sin embargo, en turismo y servicios, Argentina tuvo un déficit de casi u$s900 millones, principalmente por gastos en viajes al exterior durante las vacaciones.
El ingreso de dólares por parte del sector privado y las inversiones ayudaron a que las reservas internacionales aumentaran en u$s2.729 millones en ese mes, alcanzando un nivel que puede dar un respiro en medio de un escenario económico complejo.
¿Qué esperar? 🚦
Las cifras muestran que, aunque el gobierno intenta contener la suba del dólar, la demanda sigue fuerte. Muchos argentinos siguen viendo en el dólar una forma de proteger sus ahorros ante la incertidumbre y la inflación que no cede. La clave será cómo el país logra equilibrar esa demanda para mantener la estabilidad y evitar que el peso siga perdiendo valor rápidamente.




