¿De qué se les acusa? 🕵️♂️
Un escándalo impactante sacudió a la justicia argentina: la familia del presidente y vicepresidente de la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC), Hugo y Gastón Mazzacane, estaría involucrada en una serie de maniobras para evadir casi 4 mil millones de pesos en impuestos en pocos años.
El entramado detrás de la historia 🏗️
La investigación judicial reveló que detrás de esta evasión hay un laberinto de empresas fantasmas, transferencias de bienes y un software clandestino para ocultar la verdadera facturación. Todo esto, supuestamente, giraba en torno a una firma llamada Quilmes Tolosa S.A., que, pese a su nombre, no tiene relación con la marca de cervezas. La empresa de los Mazzacane era distribuidora y usaba esta estructura para evadir sus obligaciones fiscales.
¿Cómo funcionaba el esquema? 🔍
Según la justicia, los Mazzacane y sus allegados crearon un sistema para simular la propiedad de bienes y evitar embargos. Los camiones y otros activos necesarios para su negocio estaban a nombre de otras empresas del grupo, como Maverick, MDNAJMM y CEAGA. Esto se hacía con la intención de que el fisco no pudiera embargar esos bienes, y además, en algunos casos, se registraban en un software llamado «Chess/D-Plus» para esconder ventas en efectivo y reducir la facturación real en un 40%.
También se detectó que la firma Quilmes Tolosa S.A. mantenía cuentas bancarias sin movimiento desde 2014-2015, justo cuando empezaron los controles fiscales. Para complicar aún más la situación, crearon un fideicomiso llamado Quilbeb Sur, que movió más de 4.400 millones de pesos, cuyo origen y destino aún son investigados.
¿Qué papel jugó la familia? 🤔
Los cinco miembros de la familia Mazzacane —entre ellos Hugo, Gastón, Liliana, Juan Manuel y Marcelo— fueron procesados por la justicia. La investigación los acusa de tener roles centrales en la estructura, coordinando las operaciones para evadir impuestos y promover una insolvencia fiscal fraudulenta. La justicia asegura que estos movimientos permitieron que la familia controlara sus negocios mientras aparentaban tener una situación económica más débil de la que en realidad tenían.
Reacciones y consecuencias ⚖️
El proceso judicial se inició en 2024 tras una denuncia de la Dirección Regional de La Plata de la AFIP (la administración tributaria argentina). La fiscal a cargo, María Laura Roteta, solicitó el procesamiento de los imputados, que fue dictado la semana pasada por el juez Alejo Ramos Padilla. La cifra de perjuicio al Estado es cercana a los 4 mil millones de pesos.
Por ahora, no hay pedidos de detención, ya que la justicia considera que no hay riesgos procesales y que las penas no son tan altas como para justificarlo. Además, los abogados de la familia Mazzacane argumentan que las acusaciones son exageradas y que están en trámite procesos de regularización fiscal, por lo que sostienen que no hay delito.
¿Qué sigue? 🔜
La investigación continúa, y la justicia todavía analiza si algunas de las maniobras realizadas corresponden o no a delitos. Lo que sí quedó claro es que la causa puso en evidencia cómo una estructura compleja puede ser utilizada para evadir impuestos y esconder dinero, algo que las autoridades intentan combatir para que todos paguen lo que corresponden.
Mientras tanto, la familia Mazzacane sigue en el centro de la escena, con una historia que mezcla deporte, negocios y polémica que seguramente seguirá dando que hablar en los próximos meses.




