Un legado que sigue vivo en la pantalla
En Argentina, los almuerzos televisivos de Mirtha Legrand son más que un programa: son una tradición que se transmitió de generación en generación. Pero, ¿qué pasa cuando la historia familiar continúa en la pantalla y en los behind the scenes? La familia Legrand-Tinayre demuestra que las raíces en la televisión argentina siguen firmes, incluso en tiempos difíciles.
La historia de una familia que dejó huella
Antes de ser la imagen que todos conocemos en los almuerzos dominicales, Mirtha Legrand fue una actriz que conquistó el cine argentino desde su adolescencia. En 1968, dejó las películas para sumergirse en uno de sus proyectos más emblemáticos: Almorzando con las estrellas, un programa que con los años se convirtió en un ícono nacional. La dirección y producción de ese ciclo estuvieron a cargo de su esposo, Daniel Tinayre, quien además dirigió varias de sus películas y fue pieza clave en el éxito del programa.
Tras la muerte de Daniel en 1994, la historia familiar siguió su curso. Su hija, Marcela Tinayre, inició su camino en la televisión, pero con un perfil diferente. Aunque empezó como actriz, pronto se convirtió en conductora y participó en programas de entrevistas y espectáculos como Las Rubias y Polémica en el bar. En ocasiones, Marcela dejó sus propios proyectos para reemplazar a su madre en los almuerzos, como en 1999 y en 2019, cuando asumió la conducción mientras Mirtha se recuperaba de una operación.
La llegada de Juana Viale: una nueva generación en la pantalla 🎬
Pero quizás la historia más reciente y emotiva sea la de Juana Viale, nieta de Mirtha. Comenzó su carrera en la actuación, participando en varias ficciones y películas, sin imaginar que un día terminaría conduciendo los almuerzos familiares. Su primera experiencia fue en 2014, cuando reemplazó a su abuela por una fractura en la pierna. Sin embargo, fue en 2020, en medio de la pandemia, cuando su rol quedó consolidado. Ante la ausencia de Mirtha, Juana tomó las riendas del programa La Noche de Mirtha por tres semanas consecutivas, y esa experiencia le valió el reconocimiento y un premio Martín Fierro en 2022.
En marzo de ese mismo año, Mirtha volvió a la pantalla con su ciclo La noche de Mirtha, mientras que Juana continuó con Almorzando con Juana. La dupla, aunque con estilos diferentes, mantiene viva la tradición familiar en la televisión argentina.
Una familia que se mantiene unida en la TV y más allá
Lo que hace especial a esta historia es cómo la familia no solo aparece en la pantalla, sino también detrás de ella. Nacho Viale, hijo de Marcela y hermano de Juana, sigue los pasos de su abuelo y se convirtió en productor. Desde su productora, StoryLab, se ocupa de organizar las emisiones, elegir invitados y mantener vivo el legado familiar.
Así, la tradición de los almuerzos, que empezó hace casi 60 años, no solo se mantiene, sino que también evoluciona con cada generación. La participación de cada miembro de la familia en diferentes roles —como conductores y productores— demuestra que estas historias trascienden el tiempo y muestran cómo las raíces pueden fortalecerse en tiempos de cambios.
¿Qué sigue para esta familia de la televisión?
Con Mirtha todavía en recuperación y Juana al frente del programa, la historia sigue escribiéndose. La familia Legrand-Tinayre no solo dejó una marca en la televisión argentina, sino que también mostró que los lazos familiares y el talento se unen para mantener viva una tradición que forma parte del corazón del país.
El legado continúa, y los almuerzos todavía son un encuentro familiar que refleja la historia, la cultura y las historias de varias generaciones en Argentina.




