¿Qué está pasando con las PASO en Argentina? 🇦🇷
En medio de las negociaciones del Gobierno con los gobernadores provinciales, hay un tema que está generando tensión y preocupación en el mundo político: la posible suspensión de las internas abiertas conocidas como PASO. Aunque todavía no hay una decisión definitiva, los movimientos y conversaciones actuales dejan en claro que el tema está en la agenda y que podría cambiar la forma en la que los candidatos se disputen la interna de cara a las próximas elecciones.
¿Por qué preocupa tanto esto? 😟
El temor principal es que si el oficialismo logra los votos necesarios en el Senado, podría avanzar con la suspensión de las PASO. ¿Para qué? Para tener más control y reducir las internas abiertas, dejando a los principales actores políticos sin su espacio habitual de competencia. Además, esto podría potenciar las dificultades del principal espacio opositor, complicando aún más la definición de candidatos y el liderazgo dentro del peronismo y otros sectores.
En las últimas semanas, los dirigentes del peronismo han estado atentos a las negociaciones. Algunos creen que todavía no hay suficientes apoyos para que la reforma pase, ya que si la hubiera, el gobierno ya habría avanzado en el tema en el Senado. Sin embargo, la incertidumbre sigue vigente y muchos temen que la intención del Gobierno sea acelerar la sanción de la reforma política, dejando sin margen de acción a la oposición.
El papel de los gobernadores y las provincias 🗳️
Una estrategia clave en esta pulseada es la participación de los gobernadores del norte, ligados al peronismo. En una reunión importante en agosto, los gobernadores acordaron que, si el Gobierno impulsa la suspensión de las PASO, ellos podrían complicar sus alianzas electorales en sus provincias. La idea sería presionar al Ejecutivo para que no avance con la reforma, o en su defecto, jugar en contra en las elecciones provinciales.
Por ejemplo, en provincias como Salta, el gobernador Gustavo Sáenz ha manifestado su apoyo a bajar las PASO. Pero eso podría tener consecuencias internas, como que lo planten con un candidato propio en su provincia o incluso que le arrebaten la reelección, ya que en Salta se reformó la Constitución para permitir un tercer período. Otros gobernadores, como Raúl Jalil en Catamarca y Juan Jaldo en Jujuy, también están en la cuerda floja y buscan proteger sus intereses y candidaturas.
¿Qué pasa con los senadores y el acuerdo político? 🤝
En el Senado, la negociación está en marcha. La Casa Rosada quiere sumar entre siete y ocho senadores aliados —incluyendo a algunos del PRO y otros del peronismo— para lograr los votos necesarios y aprobar la reforma. Con los senadores propios del oficialismo, que son 21, necesitan sumar unos 10 más para alcanzar la mayoría calificada, que requiere más de la mitad de los votos.
Los principales en la negociación son los gobernadores y algunos legisladores que todavía no tomaron una posición definitiva. Algunos, como Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz y Raúl Jalil, están en una especie de espera, sin comprometerse aún, porque consideran que hay muchas variables en juego, como los incumplimientos del Gobierno en temas presupuestarios y los cambios de última hora en los proyectos.
El futuro del peronismo y las internas 🗳️
Mientras tanto, en el peronismo se debate si seguir con las PASO o buscar otra forma de definir quién será el candidato. Algunos dirigentes proponen armar una interna partidaria para evitar depender de las negociaciones del Gobierno, pero esa idea todavía no avanza por los costos y las dificultades logísticas.
Lo cierto es que la disputa interna por el liderazgo está en pleno auge, con figuras como Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa en el centro del escenario. La intención del oficialismo y la oposición es usar las PASO para definir quién será el candidato y cómo se dividirá el poder en el próximo proceso electoral.
¿Y qué dicen los protagonistas? 🗣️
El senador sanjuanino Sergio Uñac propuso que el peronismo arme una interna propia para no depender de las negociaciones del Gobierno. Sin embargo, esa idea todavía no tiene mucho apoyo, ya que organizarla sería costoso y complicado. La incertidumbre sigue vigente, y todo indica que la definición final todavía está en veremos.
En definitiva, la pelea por las PASO y las decisiones en torno a ellas reflejan una lucha más grande por el control político y el liderazgo en Argentina. Y, como en toda pelea de poder, las jugadas todavía no están cerradas y todo puede cambiar en las próximas semanas.




