Una batalla desigual en Dubai 🏟️

En la ciudad de Dubai, se llevó a cabo una vez más esa especie de show llamado «Batalla de los Sexos» entre Aryna Sabalenka y Nick Kyrgios. Pero esta vez, la historia no fue tan emocionante como se esperaba. La cancha del Coca-Cola Arena fue escenario de un encuentro que, a pesar de las expectativas, terminó siendo bastante regular y con menos espectáculo del que suele ofrecer el tenis.

¿Qué pasó en la cancha? 🤔

Sabalenka, la número uno del mundo en la WTA, no pudo contra Kyrgios, quien está en el puesto 671 del ranking ATP. Aunque la cancha en su lado era un 9% más pequeña, eso no le sirvió mucho a la bielorrusa. Kyrgios, jugando a media máquina y con un estilo más relajado, logró dominar el partido en tres sets (6-3, 6-3 y un tercero muy ajustado). Además, jugó sin segundo saque, lo que hacía que el ritmo fuera mucho más lento y que la cancha pareciera más lenta todavía.

Un Kyrgios más tranquilo y con sorpresas 🎯

El australiano no necesitó sacar toda su potencia ni correr demasiado, pero igual se mostró muy cómodo en la cancha. Lo más llamativo fue que jugó con un estilo más lento, usando mucho el slice y regalando algunos puntos para entretener a la gente. Hasta se permitió bailar la Macarena durante el segundo set, algo que sorprendió a todos. La cancha, que de por sí es lenta y con largos descansos entre puntos, no ayudó a que el público se enganchara. La poca chispa del partido y la falta de micrófonos para que los jugadores hicieran comentarios o bromas lo hicieron aún más aburrido.

¿Y qué pasó con la audiencia? 😴

El estadio, con capacidad para 17 mil personas, solo tuvo unas 6 mil entradas vendidas, y muchas de esas estaban vacías. El público, acostumbrado a eventos más emocionantes, se mostró apagado, con más atención a las estrellas del fútbol brasileño Kaka y Ronaldo Nazario, que estaban en las tribunas, que a los puntos del partido. Incluso Sabalenka, con toda su energía, intentó levantar el ánimo bailando la Macarena, pero poco pudo hacer para encender la cancha.

¿Y qué dijeron los protagonistas? 🗣️

Sabalenka, que en 2025 conquistó su cuarto Grand Slam y mantuvo el número uno durante toda la temporada, reconoció que jugó bien, pero que Kyrgios fue el que impuso su ritmo. La bielorrusa aseguró que se sintió en buen nivel y que disfrutó del partido, aunque admitió que la cancha diferente y el ambiente no ayudaron a potenciar el show. Por su parte, Kyrgios, que cerró el año con pocas peleas por lesiones y poca actividad, se mostró satisfecho con su rendimiento. Luego de ganar, comentó que siempre le gusta enfrentarse a jugadores como Sabalenka y que le encantaría volver a jugar contra ella para demostrar su talento.

¿Un duelo para recordar o para olvidar? 🤷‍♂️

El partido fue promocionado como una especie de reencuentro con la famosa «Batalla de los Sexos» de 1973, entre Billie Jean King y Bobby Riggs. Pero la comparación no fue muy favorable. La expectativa era que Sabalenka pudiera dar la sorpresa y demostrar que una mujer puede vencer a un hombre en la cancha. Sin embargo, el encuentro en Dubai dejó en claro que, en estas condiciones, la diferencia todavía es notable y que este tipo de eventos, más allá de ser una movida publicitaria, no lograron captar el interés de un público que esperaba más emoción, ritmo y sorpresas.

¿Se cumplió el objetivo de entretener? La respuesta parece ser no, y la sensación general quedó marcada por la falta de intensidad y la poca conexión con la audiencia. La igualdad en premios y el crecimiento del tenis femenino aún tienen un camino largo por recorrer para igualarse con la pasión que despierta el masculino en la cancha.