Un fallo que cierra un capítulo doloroso en la historia del Delta
La Justicia argentina dejó en claro que la justicia se hace, y en un caso que conmovió a muchos, ratificó la condena a Pablo Torres Lacal, quien fue sentenciado a nueve años de prisión por el homicidio simple de tres personas, incluyendo a un chico de 14 años. La sentencia, que ya es definitiva, llega después de más de siete años del trágico suceso en el Delta del Tigre.
El accidente que conmovió a todos
Era la noche del 31 de marzo de 2016 cuando, en medio del Canal Vinculación, una lancha llamada Mad II transitaba con Manuel Storani, su madre Ángeles, y otras cuatro personas a bordo. De repente, sin luces y en medio de la oscuridad, apareció otra embarcación llamada Shark II, conducida por Pablo Torres Lacal.
El impacto fue brutal y sorpresivo. La lancha de Torres Lacal chocó por la mitad del lado donde viajaban Manuel y su madre, quienes resultaron fallecidos en el acto, al igual que otro pasajero, Gotti. La tragedia fue aún más dolorosa porque todos los tripulantes de la lancha que manejaba Torres Lacal estaban «exaltados», según testigos. Aunque los análisis toxicológicos mostraron que no tenían drogas en su sistema, uno de los acompañantes admitió que habían tomado dos cervezas antes de manejar.
¿Qué pasó después?
El caso se convirtió en un símbolo de justicia en el Delta. La causa fue elevada a juicio en 2019 y, en esa instancia, Torres Lacal fue imputado por triple homicidio simple con dolo eventual, lo que significa que asumía el riesgo de causar la muerte con su forma de conducir. La sentencia inicial fue de nueve años de cárcel y fue dictada a fines de 2023 por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro.
Aunque la defensa intentó que el fallo fuera revisado, sus recursos fueron rechazados en varias instancias, incluyendo la Cámara de Casación Penal bonaerense en octubre de 2025. La última instancia, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, también se negó a revisar el caso y dejó en firme la condena, cerrando así un capítulo que muchos consideran un paso importante en la búsqueda de justicia.
Las voces que piden justicia
El caso no solo fue un hecho judicial sino también una historia que movilizó a muchas personas. Federico Storani, padre de la víctima, expresó en su momento que su intención no era buscar revancha, sino justicia. La imagen de familiares y amigos con carteles que decían «Justicia por Manu» quedó en la memoria de quienes siguieron el proceso.
¿Qué significa esta condena?
Este fallo reafirma que conducir en estado de exaltación y sin precaución puede tener consecuencias fatales. La justicia dejó en claro que, aunque fue un accidente, las acciones del conductor tuvieron un riesgo evidente, y eso no puede quedar sin castigo. La sentencia de nueve años es una señal clara de que la conducción irresponsable, sobre todo en un lugar tan peligroso como el Delta, tiene un precio.
¿Qué sigue ahora?
Con la condena ya firme, Pablo Torres Lacal deberá cumplir su pena en prisión. El caso sigue siendo un recordatorio de la importancia de la responsabilidad al manejar, y de cómo un instante puede cambiar vidas para siempre. La justicia hizo su parte, y ahora solo queda esperar que estos hechos sirvan para concientizar y evitar nuevas tragedias en ese hermoso pero peligroso rincón del Río de la Plata.




