¿Qué pasó en la toma del Instituto Perón? 🤔
El año pasado, en junio, ocurrió un hecho que generó mucha repercusión en Argentina: un grupo de personas, encabezado por Juan Grabois, tomó por la fuerza el Instituto Juan Domingo Perón, que se encontraba cerrado y pertenece al Ministerio de Capital Humano. La ocupación dejó daños en las instalaciones, heridos policiales y una serie de denuncias que ahora avanzan en la Justicia.
El proceso contra Grabois y otros protagonistas ⚖️
El juez federal Sebastián Ramos decidió procesar a Juan Grabois por violación de domicilio y resistencia a la autoridad. Esto ocurrió a pesar de las apelaciones de los abogados defensores, que intentaron frenar la causa. Además, se le dictó un embargo de 5 millones de pesos, una suma importante que busca asegurar las responsabilidades del dirigente social, quien también tiene otras causas abiertas por tomas violentas en diferentes lugares, como un campo en Entre Ríos.
Junto a Grabois, también fue procesado Valentín Peralta, otro de los que participó en la ocupación del Instituto. Durante la toma, tanto Grabois como Peralta ingresaron sin autorización al edificio, que en ese momento estaba cerrado y cuyo dueño es el Estado. La Justicia basó su decisión en testimonios, fotos y videos, que muestran cómo ambos ingresaron el 7 de junio de 2023 y permanecieron en el lugar durante varias horas.
¿Por qué fue tan importante esa toma? 🔥
El hecho ocurrió unos días antes de que la Corte Suprema confirmara la condena a Cristina Kirchner por corrupción en la causa Vialidad. En ese contexto, referentes del oficialismo y de la oposición discutían en las calles, y la toma del Instituto Perón fue vista como una forma de expresar descontento y resistencia. Sin embargo, las acciones también dejaron un saldo de destrozos en el edificio y heridas a varios policías que intentaban desalojar a los ocupantes.
Lesiones y enfrentamientos durante la toma 🚑
Durante la ocupación, varios policiales resultaron heridos. El comisario De Cristóbal sufrió un traumatismo en la cabeza, y otros oficiales, como Marcelo Galarza, tuvieron traumatismos superficiales. Además, los agentes recibieron objetos y golpes por parte de los manifestantes. Los heridos fueron atendidos en el Hospital Churruca, donde se constataron las lesiones de cada uno.
En el caso de Grabois, la Justicia sostuvo que estuvo en el interior del Instituto por al menos dos horas, incitando a que sus seguidores permanecieran y atacaran a la policía con objetos. Peralta, por su parte, fue acusado de golpear y agredir a los policías que intentaban desalojar el edificio.
¿Qué dice la defensa y qué sostiene la Justicia? 🧑⚖️
Desde la defensa de Grabois aseguran que él no participó de la toma y que solo actuaba como abogado de una cooperativa que administraba un local cercano. Sin embargo, la Justicia tiene pruebas que muestran lo contrario: imágenes y testimonios que lo ubican en el lugar, encabezando y motivando a los manifestantes a resistir el desalojo.
El juez Ramos también señaló que Grabois se quedó en el edificio durante varias horas, arrojando objetos y provocando lesiones en los policías. Además, fue detenido en el momento en que se encontraba atrincherado, en medio de escenas de forcejeo y gritos.
¿Qué sigue en la causa? 🚨
Por ahora, la causa continúa en proceso, y la Justicia busca esclarecer quiénes más participaron en la toma y qué motivó la acción. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, tiene planes de transformar el edificio en un centro inclusivo, con una biblioteca y un local gastronómico para jóvenes con necesidades especiales. Pero la Justicia aún debe decidir si el inmueble será recuperado y en qué condiciones.
¿Por qué importa esto? 💥
Este proceso pone en debate el uso de la fuerza y el derecho a la protesta. Mientras algunos ven en la toma un acto de resistencia social, otros consideran que violó leyes y causó daños a bienes públicos y a personas. La decisión de la Justicia marcará un precedente sobre cómo se manejan este tipo de acciones en el futuro.
Por ahora, Juan Grabois enfrenta las acusaciones y la posibilidad de tener que dar explicaciones por su papel en aquella ocupación que movilizó a varios y generó un fuerte debate en Argentina.




