¡Arrancaron los ensayos y la emoción está por las nubes! 🎬

Desde hace unos meses, los protagonistas de «Billy Elliot, el musical» en Argentina están viviendo un sueño gigante. Mateo Tognolotti (14), Joaquín Mondino Formichelli (12) y Franco Molosaj (15) son los chicos que, tras un riguroso casting entre 1500 postulantes, lograron conquistar sus papeles en esta increíble puesta en escena que llegó por primera vez a nuestro país, en el Teatro Ópera.

¿Quiénes son estos nuevos «Billy»? 👦🎤

Estos chicos no solo comparten el escenario, sino también una pasión que los une desde muy chiquitos: el amor por el arte. Mateo, originario de Magdalena, empezó a cantar y actuar desde que podía caminar. Joaquín, de Santa Fe, se tuvo que mudar a Buenos Aires para seguir su sueño, y Franco, de Lanús, comenzó en la danza clásica a los cuatro años y se fue especializando en ballet.

Todos ellos estudian en la Academia Billy Elliot, que funciona en la Fundación Julio Bocca, y que los preparó intensamente para esta oportunidad. Los ensayos en el teatro son largos, de varias horas diarias, pero eso no los detiene. La pasión por bailar y actuar los hace seguir adelante, pese a las horas de viaje y las tareas escolares que también deben cumplir.

¿Qué significa para ellos interpretar a Billy? 🩰💖

Para Mateo, que ya tiene experiencia en películas y obras, interpretar a Billy representa mucho más que un papel: es una oportunidad de demostrar que el arte puede ser una forma de vida. En sus objetos personales, lleva un candado que simboliza su amor por el escenario, como un amuleto que lo acompaña en cada función.

Joaquín, por su parte, ve en el musical una forma de cumplir un sueño y también de mostrar que el talento y la dedicación pueden abrir puertas. La peluca con los colores de Argentina que lleva en la obra representa, para él, la pasión del país y el momento especial que vive con el Mundial de fútbol en marcha.

Franco, que desde chico se dedicó a la danza, siente que esta experiencia le cambió la vida. Su objeto personal es un cuadrito con la primera sesión de fotos del musical, un recuerdo que lo llena de nostalgia y orgullo. Para él, la escena final de Billy en Londres, imitando el salto del Lago de los Cisnes, es uno de los momentos más potentes del espectáculo.

¿Cómo llegaron hasta acá? 🚀🎭

Los tres chicos comenzaron a bailar a edades muy tempranas, participando en competencias y programas de talentos. Mateo, que desde los cinco años hacía shows en casa, fue el primero en decidirse por la comedia musical. Joaquín empezó a los seis, moviéndose entre danza clásica, contemporáneo y actuación, y Franco desde los cuatro, probando diferentes deportes hasta descubrir su verdadera pasión en la danza.

Su entrenamiento fue duro: ensayos diarios de varias horas, viajes largos desde sus ciudades y el compromiso de compatibilizar la escuela con su carrera artística. Sin embargo, todos coinciden en que el esfuerzo valió la pena. La experiencia de bailar junto a figuras como Elliot Hanna, el original de Londres, fue un momento único que nunca olvidarán.

¿Qué les gusta hacer en su tiempo libre? ⚽🎨

Más allá del escenario, estos chicos tienen hobbies muy variados. Joaquín, fanático del fútbol, es hincha de Colón de Santa Fe y también le gusta editar videos. Mateo, que ahora se define más por el arte que por el fútbol, toca la guitarra y disfruta de la danza española. Franco, además de bailar, hace manualidades y maquetas, y ya no practica fútbol, pero sigue viendo partidos por simple interés.

¿Quiénes son sus ídolos? 🌟

Joaquín admira a actores argentinos como Darín, Suar y Francella, y sueña con dedicarse a la actuación. Mateo, en cambio, tiene en alta estima a artistas como Agustín Aristarán, Julián Pucheta y Sacha Bercovich, con quienes ha trabajado en el pasado, y los considera sus ídolos del escenario.

El impacto de Billy Elliot en sus vidas y en Argentina 🇦🇷

El musical, que ya lleva 20 años en cartel en Londres y ha sido visto por más de 10 millones de personas en todo el mundo, llegó a Buenos Aires de la mano de productores que apostaron a un espectáculo grande, con más de 250 personas en el staff y un elenco de 27 adultos, 13 niños y 9 músicos en vivo.

Para estos chicos, participar en Billy Elliot no solo significa actuar en un escenario gigante, sino también demostrar que los sueños se cumplen con esfuerzo y pasión. La obra habla de superar prejuicios, luchar por lo que uno quiere y no rendirse nunca. Ellos, con sus objetos personales y su entusiasmo, encarnan esa misma fuerza que Billy mostró en su historia.

¿Qué sigue para estos futuros artistas? 🎬✨

Los tres chicos sueñan con seguir en la actuación, bailar y demostrar que el arte puede transformar vidas. Mientras tanto, disfrutan cada momento en el escenario y en el backstage, con la misma ilusión que tenían cuando empezaron a bailar de chicos. Porque, al fin y al cabo, todos ellos son un poco Billy: valientes, apasionados y con ganas de hacer historia.