Una visita que quedó en la historia
El pasado martes, Javier Milei compartió en sus redes sociales una foto que sorprendió a muchos: una imagen de él junto al Papa Francisco en 2024. Pero lo que llamó la atención no fue solo la foto, sino lo que Milei contó sobre ese encuentro y su relación con el pontífice.
En una secuencia de fotos que publicó en X (antes Twitter), Milei mostró cómo fue su visita al Vaticano y aprovechó para recordar un momento que marcó un cambio en su postura hacia Francisco. En esa ocasión, el presidente le pidió perdón al Papa por unas declaraciones muy duras que había hecho en el pasado.
¿Qué pasó en esa charla?
Antes de llegar a ser presidente, Milei no tenía pelos en la lengua y criticaba duramente al Papa. En 2020, lo calificó de “imbécil” y lo acusó de ser “el representante del maligno en la Tierra”. Además, cuestionó que Francisco apoyara pagar impuestos y que eso fuera importante para una sociedad justa. Para Milei, el Papa siempre estaba “del lado del mal” y sus ideas estaban relacionadas con ayudar a los pobres, algo que él criticaba.
Pero en 2024, ya en plena campaña y con una visión diferente, el economista y político decidió cambiar su discurso. En ese momento, fue a visitar al Papa en Roma, donde lo vio en silla de ruedas, debido a sus dificultades físicas. Y en ese encuentro, Milei le pidió perdón por sus expresiones pasadas.
La respuesta del Papa y la reconciliación
¿Qué le respondió Francisco? Según cuenta Milei, el Papa tuvo una respuesta que calificó como “propia de un grande”. Le dijo: “no te calentés, todos hacemos boludeces de chico”, una frase que refleja la actitud cercana y sencilla del pontífice. Para Milei, ese momento fue muy importante, porque mostró que incluso las personas que en el pasado criticaron duramente pueden cambiar y aprender a entenderse.
Un legado que trasciende lo político
En su carta dirigida al arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, Milei destacó la importancia del Papa Francisco para Argentina y el mundo. Lo definió como “uno de los argentinos más trascendentes de la historia” y resaltó la misión que le tocó cumplir como líder de la Iglesia en un momento crucial.
El presidente recordó que en noviembre de 2023, el Papa lo había llamado por teléfono para brindarle palabras de aliento en un momento difícil para el país. También valoró los encuentros en Roma en 2024, donde pudo apreciar la calidez y claridad del pontífice. Todo esto, para Milei, representa un cambio en su percepción y una muestra de que todos podemos aprender y crecer.
Un pasado de críticas duras
Es importante recordar que antes de este cambio, Milei había sido muy crítico del Papa Francisco. En 2020, lo calificó de “imbécil” y lo acusó de apoyar el pago de impuestos y defender ideas que, en su visión, estaban relacionadas con el “mal”. También había llegado a decir que Francisco “siempre estaba del lado del mal”.
Ya en la campaña presidencial, en una entrevista con el periodista Tucker Carlson, Milei fue aún más duro y afirmó que el Papa “tiene afinidad por los comunistas asesinos” y que viola los Diez Mandamientos al defender la “justicia social”.
Pero, con el tiempo y en medio de la campaña, Milei reconoció que estaba dispuesto a pedir perdón, y finalmente lo hizo en una visita al Vaticano. Ese acto simboliza cómo las relaciones pueden cambiar, incluso cuando las diferencias parecen profundas.
¿Qué nos deja esta historia?
La historia de Milei y Francisco muestra que, a veces, las heridas pueden sanar y las relaciones pueden reinventarse. También pone en evidencia que la política y las ideas pueden transformarse con el tiempo, y que el diálogo siempre tiene una oportunidad. Al final, la historia de este encuentro nos recuerda que la empatía y la humildad son valores que pueden abrir caminos incluso en los momentos más difíciles.




