¡El clásico de barrio más grande del mundo volvió a dar que hablar!

El partido entre Huracán y San Lorenzo, uno de los enfrentamientos más tradicionales de Buenos Aires, dejó claro que en el fútbol, a veces, menos es más. En un estadio lleno hasta los topes en Parque de los Patricios, el Globo se impuso en un duelo repleto de fricción, empuje y muy pocos goles.

¿Arranque difícil? ¡No importa! Huracán mantiene su racha en casa 🏟️

El encuentro comenzó con muchas dudas y poca claridad en el juego. Ambos equipos optaron por un estilo de pelea más que de juego elaborado. La pelota voló más por el cielo que por el césped, y las llegadas claras brillaron por su ausencia en el primer tiempo. La tensión en la cancha fue lo que predominó, con empujones y topetazos que generaron más discusiones que jugadas peligrosas.

Lo interesante es que Huracán, que no había ganado en el torneo hasta ese momento, logró mantener su invicto en casa ante San Lorenzo desde 2017. En ese período, jugaron ocho partidos en el estadio Tomás Adolfo Ducó, con un balance de cuatro victorias y cuatro empates. La historia parecía estar del lado del local, que buscaba romper esa racha negativa y darse un gustito en su cancha.

Un gol que hizo explotar a la hinchada 🔥

El único tanto del partido llegó en el segundo tiempo, cuando el reloj apenas marcaba cinco minutos. En esa jugada, la defensa azulgrana durmió y no reaccionó a tiempo. Emmanuel Ojeda recibió un centro desde la banda y Jordy Caicedo ganó en el área, ganándole la espalda a Ezequiel Herrera. El ecuatoriano no perdonó y cruzó su remate para vencer a Hernando Galíndez, poniendo a Huracán en ventaja.

Este gol fue el cuarto del ecuatoriano en el torneo y desató una explosión de alegría en el estadio, donde los hinchas locales se unieron en un grito de desahogo que hacía mucho tiempo no se escuchaba así. La victoria fue más que un resultado, fue un alivio para el equipo y su gente.

¿Qué pasó después? La lucha por mantener la ventaja ⚔️

Tras el gol, Huracán se cerró en defensa y buscó cuidar el resultado. El técnico Damián Ayude intentó modificar el esquema en el entretiempo, reemplazando a Gulli por Gregorio Rodríguez en busca de mayor presencia ofensiva, pero no logró generar muchas ocasiones claras. El ingreso de delanteros como Luciano Vietto, Hernán Herazo y Agustín Ladstatter tampoco pudo cambiar la historia.

Por su parte, San Lorenzo, que había llegado con confianza tras dos victorias consecutivas, intentó empatar, pero sin demasiado éxito. El equipo azulgrana se volcó al ataque, con más ganas que ideas, y aunque se acercó con un remate en el palo de Alexis Cuello, no logró encontrar la fórmula para vulnerar la defensa local.

Huracán domina en su historia y en el presente 🏆

Por más que el historial favorezca claramente a San Lorenzo (que lleva 38 partidos contra Huracán, incluyendo los de amateurismo), en los últimos años, el Globo ha logrado ponerle punto final a una racha negativa. Hace siete partidos que no pierde con su eterno rival: sumó dos victorias y cinco empates en ese período.

Además, en este clásico, Huracán mantiene su invicto en casa frente a San Lorenzo, y eso le da un plus en su autoestima. La fiesta en Parque de los Patricios volvió a ser un espectáculo de pasión y tradición, demostrando que en el fútbol, la historia también se construye con momentos como estos.

Así, Huracán no solo sumó un triunfo más en su historia, sino que también reforzó su orgullo de ser dueño de su estadio y de su propia historia en los clásicos porteños. La próxima vez que estos dos históricos se crucen, seguro que las ganas de revancha no faltarán.