¡Un talento que sorprende en Moscú! 🌍♟️
En medio del fuerte torneo Aeroflot Open, que se juega en Moscú y reúne a algunos de los mejores ajedrecistas del mundo, un niño argentino de solo 12 años está dando que hablar. Faustino Oro, con un ranking ELO de 2.516, busca hacer historia y convertirse en el gran maestro más joven de la historia del ajedrez.
¿Cómo va su rendimiento? 📊🎯
Tras una doble jornada intensa, el joven jugador logró un empate y una victoria en sus partidas. El domingo, empezó enfrentando a un maestro ruso, Erik Obgolts, con quien empató en una partida que duró más de tres horas y media. Aunque tuvo una posición ganadora, no pudo convertirla en victoria. Sin embargo, en la siguiente partida, logró vencer a la WGM (gran maestra femenina) Ekaterina Goltseva, quien venía de derrotar a otros grandes jugadores. La rusa cometió un error en el reloj y terminó rindiéndose en la movida 37, dejando a Faustino con un triunfo clave en su camino por la norma de gran maestro.
El sábado, ya había ganado en su primera partida del torneo contra Artem Polkovnikyan, un joven de 15 años y maestro fide con un ranking muy cercano al de Faustino. Con estos resultados, suma 2,5 puntos en tres rondas, en una competencia que tiene a 180 jugadores, incluyendo 52 maestros y 55 maestros internacionales como él.
¿Y qué sigue? 🔜🤔
Este lunes, el joven argentino tendrá más partidos. A las 6:00 (hora argentina), enfrentará a Raunak Sadhwani, un GM indio que con solo 13 años y 9 meses fue uno de los más jóvenes en lograr el título en la historia. Luego, a las 11:00, jugará otra partida aún por definir. Su objetivo: conseguir la tercera norma que le permita ser oficialmente gran maestro, un paso clave en su carrera.
Para lograrlo, necesita enfrentar a al menos tres grandes maestros, de tres países diferentes, y tener una performance de 2.600 puntos de ELO en el torneo. La competencia continuará durante nueve rondas, con un ritmo de una hora por jugador y 30 segundos de incremento por movimiento. Todo esto, en un escenario donde la tensión y la estrategia están a la orden del día.
¿Por qué es tan importante esto? 🚀📅
Faustino tiene hasta el 7 de marzo de 2026 para conseguir su última norma y así convertirse en el gran maestro más joven de la historia. Actualmente, la marca la tiene Abhimanyu Mishra, de Estados Unidos, que logró su título en 2021 a los 12 años, 4 meses y 25 días. Sin embargo, Oro puede superarlo ya que, en esa fecha, tendrá 12 años, 4 meses y 24 días.
El camino para llegar a ese récord empezó en 2025, cuando logró su primera norma en Madrid, a los 11 años y 11 meses. Luego, en diciembre pasado, consiguió la segunda en Buenos Aires, en el torneo Magistral Szmetan Giardelli. Solo le falta una más, que puede obtener en este torneo en Moscú, donde la invitación llegó en el momento justo para que demuestre su talento en un escenario mundial.
El talento que desafía expectativas 🎓🌟
Fuera de los tableros, Faustino viajó a Moscú con casi todos los gastos cubiertos por la organización y fue elegido por la Federación Rusa para promocionar el torneo, algo que demuestra el impacto que genera su talento. Aunque en la competencia hay un favorito claro, el GM Ian Nepomniachtchi, dos veces retador al título mundial, Faustino se mantiene enfocado en su juego y en mejorar cada movimiento.
Antes de debutar, en una entrevista, el joven argentino aseguró que su prioridad no es obsesionarse con las normas, sino jugar su mejor ajedrez. «Si juego bien, la norma llegará de forma natural», afirmó, mostrando madurez y pasión por el juego que lo tiene en la mira del mundo.
¿Será el próximo gran maestro? 🔥🏆
Con solo 12 años, Faustino Oro ya está dejando huella en el ajedrez internacional. Su sueño es seguir creciendo y, en el proceso, quizás romper el récord del jugador más joven en lograr el título más importante del mundo. La historia la escribe paso a paso, movida por su talento y determinación en cada partida.
Este torneo en Moscú será clave en esa carrera, y mientras tanto, todos los ojos están puestos en este niño prodigio que, con cada movimiento, demuestra que los sueños pueden hacerse realidad si uno trabaja con pasión y dedicación.




