La disputa que puede llegar a la Corte Suprema 🇦🇷

En los próximos días, la Sala D de la Cámara Nacional en lo Civil debe decidir si permite que la pelea judicial por la mudanza de la sede social de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) escale a la Corte Suprema, la máxima instancia judicial del país. La disputa no es solo por un cambio de oficina, sino por quién tiene el poder para decidir sobre la estructura y control de una de las instituciones más importantes del deporte argentino.

¿Qué está en juego? La sede en Pilar y las irregularidades detectadas 🚧

Todo empezó cuando la AFA decidió, de manera unilateral, cambiar su sede desde la clásica dirección en la calle Viamonte, en Buenos Aires, a un predio en Pilar, en la provincia de Buenos Aires. Pero lo que parecía una simple mudanza, en realidad desató una serie de cuestionamientos por parte del Estado. La Inspección General de Justicia (IGJ) y la Procuración del Tesoro de la Nación denunciaron que la institución deportiva intentaba evadir controles y regulaciones, ya que en Pilar apenas hay un cartel en medio del pasto, y no oficinas reales donde se gestione el fútbol del país.

Según los informes, la move no fue solo un trámite formal. La Cámara Nacional en lo Civil consideró que la decisión fue tomada sin el control adecuado y que la legalidad del cambio de domicilio no fue debidamente avalada por la IGJ, que es la autoridad encargada de fiscalizar las asociaciones civiles en Argentina. La IGJ alegó que la aprobación de todos los balances y papeles por parte de esa entidad es esencial, y que en este caso, la AFA no presentó información financiera clave ni los balances obligatorios, además de que algunos balances ni siquiera fueron entregados.

El argumento del Estado: ¿Manipulación o legalidad? 🕵️‍♂️

Desde el lado del Estado, sostienen que la AFA utilizó una artimaña para cambiar su sede y escapar de los controles. Según ellos, la mudanza fue una maniobra para evitar la supervisión y los posibles controles por irregularidades detectadas en sus papeles y balances. La denuncia apunta a que la decisión se tomó en una asamblea en octubre de 2024, que fue aprobada por unanimidad y luego inscripta en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, la IGJ no convalidó ese cambio, argumentando que no existían oficinas físicas en Pilar y que el domicilio real seguía siendo en la Ciudad Autónoma.

¿Qué dice la AFA? La defensa de su legalidad ⚽🤝

Por su parte, la AFA asegura que no hay ninguna irregularidad en su mudanza. La entidad afirma que, una vez inscripto el cambio en la provincia, la jurisdicción y control pasaron a esa provincia, y que no hubo fraude ni manipulación. La AFA también sostiene que la sentencia que avaló la mudanza no negó sus facultades legales ni modificó las normas que regulan su funcionamiento.

Lo que está en discusión ahora es si la justicia civil debe o no intervenir en esta causa. La parte del Estado pide que la Corte Suprema se involucre, alegando que la decisión de la Cámara genera un precedente peligroso, que podría debilitar el control que tienen las autoridades sobre las asociaciones civiles en Argentina. La denuncia también apunta a que la resolución de la Cámara fue arbitraria, ya que permitió la mudanza sin cumplir con todos los requisitos legales y de control.

¿Por qué importa? Más allá del fútbol ⚖️

Este caso va más allá del deporte y pone en juego quién tiene la última palabra sobre la legalidad y transparencia de instituciones que manejan recursos y representan a millones de personas. La disputa muestra cómo, en Argentina, las instituciones públicas y privadas a veces entran en conflicto cuando se trata de control y transparencia. La decisión final de la Corte podría sentar un precedente importante sobre cómo se fiscalizan y controlan las entidades en el país.

¿Qué puede pasar ahora? La espera en la cancha judicial 🕒

Por ahora, la Cámara Nacional en lo Civil debe definir si habilita o no a la Corte para que intervenga en el caso. La AFA, en tanto, dejó en claro que si la Corte habilita la instancia federal, solicitará que se confirme la nulidad de las resoluciones que permitieron la mudanza y de los veedores designados por el Ministerio de Justicia para supervisar la entidad. La decisión será clave para entender quién tiene la autoridad final sobre la estructura de una institución que, más allá del fútbol, simboliza la gestión y transparencia en Argentina.