¿Qué está pasando en la justicia rosarina?
Un episodio que podría cambiar cómo vemos a la justicia en Argentina está en marcha. Se trata de un juez federal de Rosario, Gastón Salmain, que ahora enfrenta un proceso judicial y una denuncia por parte de un financista arrepentido. La causa revela intentos de manipulación y acuerdos ilegales en medio de un escenario de alta tensión y acusaciones graves.
El juez que busca revertir su situación 🕵️♂️
Salmain, que aún tiene orden de detención pero no puede ser arrestado por su cargo, intentó ahora que la justicia en Buenos Aires revierta su situación. La estrategia del juez fue denunciar a Fernando Elías Whpei, el financista que lo acusó de arreglar causas judiciales a cambio de coimas. La denuncia fue presentada ante la jueza María Servini y está en manos del fiscal Carlos Rívolo.
El juez también está en medio de otro proceso en Rosario, donde fue procesado por delitos que van desde incumplimiento de deberes a cohecho y prevaricato. Además, le prohibieron salir del país y aunque no hay una prisión efectiva, sí tiene restricciones mientras dure la investigación.
¿De qué lo acusan?
La causa se originó tras la declaración de Whpei, quien se convirtió en arrepentido y contó cómo supuestamente, en diciembre de 2023, Salmain le habría dado autorización para comprar 10 millones de dólares en plena crisis cambiaria y con el cepo vigente. La operación, que en teoría debía hacerse en efectivo y a un precio oficial, terminó siendo un fiasco: con el cambio de gobierno y la llegada de Javier Milei, la operación no fue rentable y la supuesta coima de $200 mil dólares se redujo a menos de $20 mil.
Según Whpei, el juez se negó a aceptar ese dinero y le exigió el monto original, amenazándolo con denunciarlo penalmente si no lo hacía. La confesión del financista está respaldada por movimientos en causas judiciales y datos de geolocalización, que los fiscales confirmaron en su investigación.
¿Qué papel jugaron los otros involucrados?
Además del financista, en la trama aparece Santiago Busaniche, un operador judicial que también fue procesado. Whpei aseguró que, con la ayuda de Busaniche, Salmain autorizó en diciembre una operación ilegal y que, incluso, le pidió ayuda para que alguien en el Congreso aprobara su pliego como juez. Todo esto, en medio de reuniones en lugares como el Four Seasons y el Florida Garden, donde se habrían negociado los detalles en persona y por WhatsApp.
¿Qué pasa con la justicia y los jueces?
El caso ha generado un revuelo importante. La causa en Rosario fue impulsada por fiscales federales que buscarán que se esclarezcan los hechos. Mientras tanto, en Comodoro Py, la Cámara Federal de Casación Penal analiza recursos presentados por los abogados de Salmain y Busaniche, quienes alegan que la acción penal no tiene sustento o que los procesos son demasiado complejos para seguir adelante.
Por su parte, la Justicia rosarina ya procesó a Salmain y a los otros dos implicados, además de ordenar su prisión preventiva, aunque en el caso del juez, por su inmunidad, esa orden no se puede hacer efectiva todavía. La investigación también incluye cuestionamientos sobre cómo fue designado Salmain como juez, ya que se sospecha que intentó manipular su concurso para ingresar en la Justicia, incluso, intentando coimear a una empleada.
¿Qué sigue?
El caso sigue abierto y en plena fase de investigación. La justicia busca determinar si realmente hubo un esquema de sobornos, arreglos y manipulación de causas, y qué papel jugaron las figuras involucradas. Mientras tanto, la política y la opinión pública observan atentos, ya que este tipo de casos sacuden la confianza en las instituciones judiciales del país.
Lo que está claro es que los hechos revelan un sistema en el que algunos intentan hacer trampa para avanzar, pero la Justicia ahora está en el centro de la escena para esclarecer si hay justicia verdadera o si todo fue solo un intento de manipulación y corrupción.




