El deporte y la música, una dupla que no deja de sonar
Cada cuatro años, cuando se acerca el Mundial de Fútbol, no solo se encienden las pantallas y las calles se llenan de colores, sino que también la música se vuelve protagonista. Es como si el ritmo del torneo se instalara en nuestros oídos, sin pedir permiso, y nos acompañara en cada rincón.
La Mosca: el himno que vuelve a la cancha 🎤
Por ejemplo, la banda argentina La Mosca ha tenido varios momentos de gloria en estas épocas. Con éxitos que marcaron a varias generaciones en los años 90 y principios de los 2000, su regreso en 2022 con una canción dedicada a la Selección Argentina en el Mundial de Qatar fue un boom. La canción, que en poco tiempo superó los diez millones de vistas en YouTube, mezcla la pasión por el fútbol con un toque de humor y nostalgia.
En esa letra, la banda hace referencia a figuras como Diego Maradona y Lionel Messi, y a la alegría de ver a la selección jugar en el escenario mundial. La canción se convirtió en un clásico en las calles y en los estadios del Mundial, donde los hinchas la coreaban con entusiasmo.
¿Y ahora qué pasa? 🎶🙄
Pero no todo es alegría. La música del Mundial suele ser polémica. Muchas veces, las canciones terminan siendo pegajosas pero, a la vez, un poco molestas. Como si quisieran imponerse en nuestra cabeza, repiten una y otra vez los mismos ritmos y frases relacionadas con el torneo.
Por ejemplo, algunas letras se basan en temas recurrentes: Malvinas, Maradona y Messi. Y en las calles, en las radios y en los estadios, las melodías de La Mosca y otros artistas parecen no querer irse. El zumbido se vuelve casi inevitable, y en ciertos momentos, uno siente que solo le queda taparse los oídos para escapar del sonido.
¡Nuevos himnos en camino! 🚀
Pero la música no se detiene. Este año, La Mosca anunció que ofrecerá un concierto gratuito para celebrar la llegada del Mundial 2026. La idea es que la fiesta siga, y los hinchas puedan disfrutar sin pagar nada, en un evento que promete volver a poner a la banda en el centro de la escena musical y popular.
Además, otros artistas locales también aprovecharon el envión. Kevin Johansen, por ejemplo, lanzó su propia canción llamada «No hay nada como un gol», que se centra en todo lo que implica un partido de fútbol: desde la formación de los equipos hasta el momento en que el balón cruza la línea de gol. La letra busca celebrar la pasión por el deporte, con un ritmo que invita a bailar y a sentir esa emoción que solo el fútbol puede dar.
¿Y qué pasa con los nuevos talentos? 🎙️
No solo los grandes nombres están en la cancha. Algunos músicos emergentes también enviaron su música para acompañar este momento especial. Yohan Lescano, por ejemplo, compartió dos canciones hechas para el Mundial: una dedicada a la Selección llamada «Bandera en el Mundial» y otra a Messi titulada «El último baile». Los links a sus canciones ya están circulando y forman parte de esa ola colectiva que invade cada rincón cuando el torneo está en marcha.
¿Un zumbido que no nos deja en paz? 🌀
Todo esto hace pensar que, en realidad, el Mundial no solo nos une por el deporte, sino también por la música que genera. Sin embargo, esa misma música puede llegar a ser agotadora, repetitiva, casi como un zumbido en el oído que no se apaga.
Quizás, en medio de todo, la verdadera cuestión sea cómo mantener la individualidad y no dejarse llevar solo por los hits que parecen imponer la voz de la multitud. Porque, al final, la música, como el fútbol, nos toca en el corazón, pero también necesita espacio para respirar.




