🚨 La polémica en la Casa Argentina en París no para
En medio de una situación que ya tiene a varios firmando una carta de reclamo, la Casa Argentina en París está en el centro de una fuerte controversia. La institución, que desde hace más de un siglo funciona como un espacio para estudiantes, artistas, investigadores y deportistas argentinos en Francia, enfrenta acusaciones por parte de académicos, artistas y políticos de diferentes sectores.
¿Qué está pasando exactamente? 🔍
Todo empezó cuando el director de la Casa, Santiago Muzio, tomó decisiones que generaron malestar en la comunidad. Entre ellas, la reducción drástica del número de residentes, que pasaron de 75 a solo 30. Además, se denunciaron reformas edilicias sin autorización oficial y otras acciones que parecen ir en contra de las reglas de la Cité Universitaire de París, donde está ubicada la residencia.
La gota que rebalsó el vaso fue la desaparición de una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura militar argentina. La placa, que había sido donada por Otto Bemberg en 1918, fue retirada en medio de una serie de cambios en la Casa. Estas acciones no solo afectaron la memoria histórica, sino que también generaron un fuerte rechazo entre quienes valoran la historia y la memoria de Argentina.
Un respaldo de peso ✍️
La situación saltó a la opinión pública cuando en sólo dos días, más de mil firmas de diferentes personas y sectores del mundo académico, artístico y político de Argentina y Francia, pidieron la destitución de Muzio. La lista incluye científicos como Alberto Kornblihtt, Dora Barrancos y Ricardo Ibarlucía; escritores como Claudia Piñeiro y Alicia Dujovne Ortiz; músicos como Minino Garay y Eduardo Makaroff; y figuras políticas como Cecilia Moreau y Manuela Moreau.
También hay firmantes franceses, entre ellos investigadores y académicos de instituciones como la Sorbonne y Berkeley. La diversidad de voces refleja la gravedad del asunto y el impacto que tiene en la comunidad argentina en el exterior.
¿Qué reclaman los firmantes? 🤔
En una carta dirigida a las autoridades argentinas, específicamente a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y al secretario de educación, Carlos Torrendell, los firmantes expresan su preocupación por la gestión actual. La califican como arbitraria, ineficiente y con tintes políticos, además de denunciar el uso de la residencia como un posible refugio de ultraderecha europea, por los vínculos del director con figuras de la política extremista, como Marion Marechal Le Pen.
Entre los reclamos, piden una auditoría completa de la gestión, control de los gastos en obras y refacciones, y la destitución o renuncia de Muzio. También señalan que las reformas edilicias realizadas no tienen claridad ni autorización, y que la reducción de residentes afecta directamente la misión de la Casa, que es promover la formación y los vínculos internacionales de los argentinos en París.
Un edificio en crisis y decisiones polémicas 🏚️
La Casa, que tiene un edificio principal y otro destinado a residencias, ha visto cambios radicales desde que Muzio asumió. Antes, los estudiantes podían alojarse para sus posgrados y doctorados, pero ahora se les exige abandonar la residencia a fines de junio, aunque muchos todavía deben estudiar allí por años más. La medida fue acompañada de amenazas y decisiones que los estudiantes consideran injustas y motivadas por razones políticas.
Por otro lado, las obras programadas para mejorar la infraestructura, como la refacción de baños y la construcción de rampas para discapacitados, nunca se realizaron, a pesar de que estaban presupuestadas y en proceso de licitación pública. Este retraso en las obras también alimenta las críticas hacia la gestión actual.
¿Y qué pasa con la diplomacia? 🌍
El conflicto también afecta las relaciones diplomáticas y con otras casas de diferentes países en la misma institución en París. La negativa de Muzio a colaborar con otros países y a firmar la carta de valores de la Cité Universitaire genera tensiones. Además, se espera que en 2026, la cantidad de residentes se reduzca a solo 30 personas, lo que implicará una importante pérdida económica para la Casa y un impacto en su funcionamiento.
¿Qué se viene? 🔜
Por ahora, los firmantes exigen que el gobierno argentino actúe, que se realice una auditoría y que Muzio deje su cargo. La comunidad que habita y trabaja en la Casa Argentina en París espera que se tomen medidas para preservar la misión de la institución y garantizar que siga siendo un espacio de formación, memoria y cultura para los argentinos en el exterior.




