¿Qué pasó en el clásico del fútbol argentino?
El pasado viernes 21 de noviembre, la tensión en el mundo del fútbol argentino alcanzó un nuevo pico. Todo estaba preparado para un partido importante entre Estudiantes y Rosario Central, pero antes del pitazo inicial, ocurrió algo que llamó la atención y levantó pasiones: la forma en que los jugadores de Estudiantes recibieron a los de Central en la previa del partido.
¿Qué es un pasillo y por qué genera polémica? 🔄
En el fútbol, el «pasillo» es una especie de saludo o reconocimiento que los jugadores de un equipo le hacen a los campeones o a otros equipos destacados. Es una tradición que suele hacerse en muchas competencias, y generalmente, los jugadores forman una fila y pasan en silencio frente a los campeones, a veces con una expresión de respeto.
Pero en este caso, la historia fue diferente. La Liga Profesional de Fútbol, que organiza el torneo local, había anunciado que los jugadores de Estudiantes debían hacer el pasillo en conjunto con los niños escoltas, como se viene haciendo en otras competencias. Sin embargo, la decisión generó un debate en las horas previas al partido.
El gesto de resistencia de Estudiantes ✋🤚
Cuando los jugadores de Estudiantes aparecieron en la cancha, algo llamó la atención: todos se dieron vuelta con las manos hacia atrás, en señal de rechazo, mientras que los jugadores de Rosario Central permanecieron de frente, en la postura tradicional del pasillo. La excepción fue el grupo de niños acompañantes, que sí se posicionaron de frente, símbolo de respeto y humildad.
Este acto fue interpretado por muchos como una forma de mostrar resistencia y rechazo a las decisiones de las autoridades del fútbol argentino. Incluso, el presidente del club, Juan Sebastián Verón, había pedido en la mañana que los jugadores tomaran una actitud de resistencia, y ellos respondieron con ese gesto claro y simbólico.
Reacciones en las gradas y en el campo 🏟️
La reacción del público no tardó en llegar. Desde las tribunas y en las redes sociales, muchos hinchas y espectadores comenzaron a cantar: «el que no salta es un inglés», en clara referencia a Verón, quien desde hace años es señalado con ese mote por su historia y su pasado en el fútbol europeo. La frase fue un símbolo de cómo el acto de Estudiantes no pasó desapercibido.
Por otro lado, en el momento en que Angel Di María levantó el trofeo en la premiación, los jugadores de Central ingresaron al campo para la foto oficial, y allí también se vio la postura distinta. Mientras los campeones posaban con entusiasmo, los jugadores de Estudiantes mantuvieron su actitud de rechazo, reafirmando su postura de resistencia.
Un acto con historia ⚽📜
Lo interesante es que esta no fue la primera vez que Estudiantes mostró un gesto similar. Hace diez años, en agosto de 2015, los jugadores del club le hicieron un pasillo a River Plate, campeones de la Copa Libertadores. En esa ocasión, fue un símbolo de respeto y reconocimiento. Pero ahora, la historia fue otra: el pasillo se convirtió en una forma de protesta contra las decisiones de las autoridades del fútbol argentino, que intentaban imponer un protocolo que no todos aceptaban.
Lo que terminó quedando en evidencia fue que, en el fútbol, también hay espacio para la resistencia y la expresión de ideas. Los jugadores de Estudiantes demostraron que, más allá de las reglas y las tradiciones, pueden usar su gesto para decir algo más profundo y simbólico.
¿Qué significa esto para el fútbol y sus tradiciones? 🤔
Este episodio refleja cómo el deporte puede ser mucho más que solo ganar o perder. Es también un escenario donde se expresan valores, principios y, en algunos casos, reclamos. La actitud de Estudiantes dejó en claro que, a veces, un simple gesto puede tener un impacto mucho mayor que cualquier discurso.
¿Será este un punto de inflexión en cómo se manejan estas tradiciones en el fútbol argentino? Solo el tiempo lo dirá, pero lo que quedó claro es que los jugadores, en su mayoría, eligieron usar su presencia en la cancha para mandar un mensaje fuerte y claro.




