¿Qué pasó realmente en el amistoso entre Argentina y Burkina Faso?
El partido del sábado en el Monumental no fue solo una goleada 7-0, sino también un ejemplo de cómo a veces la organización y los conflictos pueden arruinar un evento deportivo. La verdadera historia empezó mucho antes del pitazo inicial, cuando Burkina Faso, un selección que ocupa el puesto 62 en el ranking FIFA, llegó a Buenos Aires con un equipo de emergencia, casi de emergencia total.
Una delegación que llegó en tiempo récord y sin preparación suficiente 🚀
La delegación africana aterrizó en Ezeiza a las 15:44, tras un vuelo de casi 12 horas desde Casablanca. En total recorrieron más de 9.200 kilómetros para llegar a jugar en Argentina. En solo unas horas, comieron, descansaron y partieron rumbo al estadio, con los utileros llevando sus bolsos directamente desde el aeropuerto. La situación fue tan apretada que Burkina Faso solo había tenido una práctica previa en Uagadugú, y ni siquiera con el plantel completo que finalmente enfrentó a Argentina.
¿Por qué fue tan improvisado?
El viaje original desde Casablanca había sido planificado para el 30 de septiembre, pero una falla técnica en el vuelo chárter obligó a cancelar el vuelo y buscar una alternativa en plena urgencia. Esto hizo que varios futbolistas decidieran no viajar, dejando a Burkina Faso con un plantel muy reducido y con jugadores que no estaban en su mejor forma. Además, tuvieron que gestionar visas y reemplazantes en tiempo récord, en un escenario que el organizador del amistoso, Jairo Pachón, calificó como uno de los más complejos en sus 18 años trabajando con selecciones.
Argentina, en modo de emergencia también
Por su parte, la selección argentina tuvo que aceptar un rival armado en el último momento. La dificultad para conseguir rivales de nivel en estas fechas internacionales es grande. La mayoría de los equipos top en Europa no quieren venir, por los costos y porque sus jugadores están en plena temporada. Esto llevó a que Argentina enfrentara a un equipo africano con muchas limitaciones y que llegó con horas de retraso.
La situación se complicó aún más cuando la Roma, club de Dybala y Molina, negó la autorización para que viajaran, por razones deportivas y logísticas. La falta de disponibilidad de estos jugadores, que no estaban en la lista de Scaloni, fue otro problema en la organización del amistoso.
¿Qué significado tienen estos partidos? 🧐
El amistoso sirvió para que algunos jugadores puedan descontar fechas de suspensión, pero en términos futbolísticos, deja poco para analizar: Argentina arrasó 7-0, pero sin que eso refleje una verdadera preparación contra rivales de peso. Scaloni expresó que le gustaría jugar contra equipos más fuertes, pero que las opciones estaban limitadas, y que estos partidos, aunque no sean ideales, sirven para mantener a los jugadores en ritmo y para cumplir con requisitos de la FIFA.
La despedida de Messi y la expectativa por Benín 🐐✨
El próximo martes, en un partido que tiene un valor simbólico enorme, Lionel Messi jugará su último partido con la camiseta argentina en un amistoso contra Benín, que ocupa el puesto 93 en el ranking FIFA y nunca jugó un Mundial. La delegación de Benín llegó a Buenos Aires tras un largo viaje desde Abiyán, pasando por París, en una travesía que duró aproximadamente 25 horas.
Al llegar, el equipo tuvo algunos problemas en el hotel, como falta de agua caliente y máquinas de gimnasio en mal estado, aunque según reportes, estos inconvenientes ya estaban solucionados para el fin de semana. Además, algunos jugadores aprovecharon para acercarse a la cultura argentina, como asistir a un partido de fútbol local. La expectativa en el plantel de Benín gira en torno a compartir la última noche del ídolo argentino, y no faltan los que sueñan con conseguir la camiseta de Messi como recuerdo.
¿Por qué es tan difícil traer rivales de peso? 💸🌍
Organizar partidos contra selecciones potentes en Argentina no es sencillo. Los costos son altos, y los clubes europeos no quieren liberar a sus jugadores para partidos que, en realidad, no aportan mucho en términos deportivos. Por eso, la mayoría de los rivales son selecciones de menor nivel, más fáciles y económicas de cerrar.
Este escenario genera que Argentina se vea obligada a jugar contra rivales que, aunque sirven para mantener el ritmo, no ofrecen desafíos reales. La situación también afecta a los clubes y a los jugadores, como Dybala y Molina, quienes no pudieron viajar por la negativa de la Roma, que justificó su decisión en razones deportivas y logísticas.
¿Qué deja todo esto?
Más allá del resultado, estos partidos muestran las complicaciones que enfrentan las selecciones en tiempos de pandemia, cambios en el calendario y conflictos internos. La victoria 7-0 puede parecer un resultado abultado, pero en realidad, refleja más la improvisación que una verdadera preparación para los grandes desafíos.
Por ahora, Argentina se prepara para cerrar esta ventana internacional con el amistoso contra Benín, en un partido que será más que nada un homenaje y un momento especial para despedir a Messi, uno de los íconos más grandes del fútbol mundial.




