El aumento del acoso en la cobranza y las prácticas peligrosas 🚫

En los últimos años, las denuncias por prácticas abusivas en la cobranza de deudas en Argentina se triplicaron. Desde amenazas y llamadas en horarios incómodos hasta la divulgación de datos personales, las víctimas enfrentan un escenario cada vez más hostil y peligroso.

Según un informe de la Dirección de Defensa al Consumidor de la provincia de Buenos Aires, en 2024 hubo 393 denuncias por acoso en procesos de cobranza. Ese número creció a 1.064 en 2025 y, en los primeros meses de 2026, ya superaba las 1.200. Los casos no solo involucran agencias de cobranza tradicionales, sino también estudios jurídicos y prestamistas informales, que compran carteras de deudores y los persiguen con prácticas cada vez más agresivas.

¿Qué tipo de amenazas enfrentan las familias? ⚠️

Las amenazas van desde llamadas reiteradas en feriados y en horarios nocturnos hasta la simulación de notificaciones judiciales falsas. Un ejemplo: en La Plata, una mujer recibió un mensaje en el que le informaban que visitarían a su empleador para reclamar una deuda y que incluso acudirían con un escribano a su domicilio. Estas intenciones de intimidar buscan presionar a las víctimas para que paguen, incluso cuando muchas veces esas deudas no son claras o no corresponden.

En algunos casos, las amenazas escalan a situaciones más graves, como la presencia de bandas criminales que operan en barrios vulnerables. Gisela, una de las afectadas, recurrió a un prestamista informal en González Catan tras no poder acceder a créditos en el sistema financiero formal. Ella tomó un préstamo de 800 mil pesos y, en menos de un mes, ya debía más de un millón, con amenazas de que bandas armadas entrarían a su casa para confiscar bienes si no pagaba.

El mapa del endeudamiento: ¿quiénes son los más afectados? 🌎

El estudio del Centro de Estudios de la Ciudad revela que los jóvenes menores de 35 años son los más endeudados, con tasas de mora que superan el 25% y llegan incluso al 45% en algunos casos. La situación es más grave en el Área Metropolitana de Buenos Aires, el sur de la Ciudad y provincias como La Rioja y San Juan. La crisis no discrimina y golpea fuerte en las comunidades más vulnerables.

El análisis también muestra que no todos los tipos de prestamistas tienen las mismas tasas de morosidad. Los proveedores no financieros, como Cetrogar y Megatone, tienen un índice cercano al 48%. Le siguen las tarjetas no bancarias y los neobancos, con tasas del 33% y 23%, respectivamente. En contraste, la banca tradicional tiene tasas mucho más bajas: aproximadamente 19% en bancos privados y 10% en bancos públicos.

¿Qué está haciendo el gobierno? 🏛️

Mientras tanto, el gobierno da pasos en otra dirección. La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central busca limitar sus facultades para intervenir en la asignación de créditos y prohíbe la compra de deuda pública en el mercado primario. La idea es reducir el control del Banco en la política crediticia, pero muchos se preguntan si esto ayudará a resolver el problema del endeudamiento y la crisis social que se está gestando.

Por otro lado, las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, señalan que no habrá medidas de alivio y que el tema es responsabilidad de los privados. Sin embargo, muchos analistas advierten que las altas tasas de interés, impulsadas por decisiones del Banco Central en un intento de mantener el tipo de cambio, han contribuido a que la situación empeore, llevando a más personas a la pobreza y a la desesperación.

El desafío que enfrentan las familias y la sociedad 🤝

El endeudamiento y las prácticas abusivas en la cobranza no solo afectan la economía de las familias, sino que también generan un impacto social profundo. La pérdida de bienes, el estrés constante y la violencia que puede derivar de estas situaciones muestran que estamos frente a un problema que va más allá de los números.

El mapa del endeudamiento y las políticas financieras están en el centro de un debate que necesita soluciones reales y responsables. La pregunta sigue en el aire: ¿cómo proteger a quienes más lo necesitan en un contexto de crisis económica y descontrol financiero?