¡Arranca la nueva etapa en el Congreso! Pero no todo es paz y amor 👀

Tras la jura de los 127 diputados electos en octubre, empieza una pelea interna en la Cámara de Diputados por quién se queda con los despachos, esas oficinas clave donde los legisladores trabajan y hacen sus reuniones. Y la tensión está en aumento, con disputas que involucran a diferentes bloques y un protagonismo destacado de Martín Menem, el diputado riojano que ahora tiene un papel clave en la organización.

¿Qué pasa con los despachos? 🚪🔑

Menem impulsó un protocolo para que los diputados que finalizan su mandato el 10 de diciembre entreguen sus oficinas, y además ordenó cambiar las cerraduras de algunos despachos para evitar que otros ocupen esos espacios sin su aprobación. La idea es que esas oficinas queden en manos del oficialismo o de los bloques aliados, pero la disputa no tardó en saltar a la superficie.

La primera crisis: un despacho en juego ✊

El conflicto más visible fue cuando Menem se enteró de que Pamela Verasay, la nueva jefa del bloque de la UCR, se había instalado en el despacho que ocupaba Rodrigo De Loredo, quien deja el Congreso. La intención del oficialismo es que ese espacio, que antes fue de Mario Negri y tiene una placa que recuerda a César «Chacho» Jaroslavsky, pase a manos de La Libertad Avanza, el espacio de Javier Milei.

El plan es que el despacho que usaba De Loredo sea para Gabriel Bornoroni, actual jefe de la bancada oficialista. El espacio cuenta con varias oficinas internas: una para recepciones, otra para reuniones y una más para el legislador. Pero la disputa no solo es sobre quién ocupa la oficina, sino también sobre a quién le corresponde ese lugar con vista a la Plaza Congreso, uno de los espacios más codiciados por su ubicación y luz.

¿Y qué pasa con las secretarias y los empleados? 🗂️

El conflicto también llega a otro nivel: en la bancada radical, hay muchas secretarias asignadas a un número reducido de diputados. Cuando la UCR tenía más de 40 bancas, esas secretarias quedaron en el lugar, pero ahora, con menos diputados, hay dudas sobre qué pasará con ellas. Algunas fuentes hablan de que podrían quedar sin trabajo si no logran acomodarse en otros espacios o en otros bloques.

Por eso, el oficialismo también trabaja en un proyecto para limitar la cantidad de asesores y empleados temporarios. Hasta ahora, cada diputado podía tener hasta cuatro asesores transitorios y dos de planta permanente, pero esto podría cambiar para reducir gastos y reorganizar los recursos.

El plan de los bloques y las oficinas que se vienen 🔄

Otra pelea importante es por el famoso quinto piso del anexo del Congreso, que antes usaba el bloque radical para reuniones. Menem quiere que a partir del 10 de diciembre esas reuniones se hagan en esas oficinas, en lugar del Salón Blanco, donde se hacían hasta ahora. La idea es que los libertarios, que también quieren ese espacio, puedan usarlas para sus encuentros.

En cuanto a los despachos de figuras destacadas, el de Julio Cobos, que era de vicepresidente tercero, será para Luis Petri, otro exministro de Defensa. Además, todavía no está definido qué sucederá con oficinas de Silvia Lospennato y de María Eugenia Vidal, pero la intención es que esas permanezcan en el bloque PRO.

¿Y el peronismo? La estrategia de Menem 🚫

Por ahora, Menem no busca tocar las oficinas del peronismo, que también tienen sus propios espacios. Se habla de que el despacho que usó Eduardo Toniolli (Movimiento Evita) podría quedar para Juan Grabois, quien mantiene buena relación con Menem. El bloque que lidera Germán Martínez también retendrá su despacho y la sala Néstor Kirchner.

En definitiva, la pelea por los despachos en el Congreso refleja una lucha más grande por el poder y la organización interna, que seguramente seguirá dando que hablar en las próximas semanas. Una cosa está clara: en el nuevo Congreso, quién ocupa cada oficina será tan importante como las leyes que aprueben.