Un 25 de mayo diferente: la ceremonia en la Catedral Metropolitana

Este 25 de mayo, en medio de los festejos por un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, la tradicional ceremonia del Tedeum en la Catedral Metropolitana tuvo algunos momentos que llamaron la atención. El presidente Javier Milei participó en la celebración, caminando desde la Casa Rosada hasta la iglesia, acompañado por su hermana Karina y algunos miembros del Congreso, como el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y Martín Menem, líder del bloque de diputados.

La vicepresidenta Victoria Villarruel no estuvo presente, ya que no fue invitada por la Secretaría General de la Presidencia. Pero lo que realmente sorprendió fue la presencia de Patricia Bullrich, la senadora que forma parte de la Mesa Política del Gobierno, aunque llegó por su cuenta y no en la comitiva oficial. Además, su llegada y participación generaron un clima tenso que se sintió en todo el entorno.

¿Por qué la tensión se hizo visible? 🤔

Luego de la misa, los funcionarios se dirigieron al Cabildo para entonar el Himno Nacional. Allí, el protocolo indica que solo pueden ingresar quienes están autorizados, y en este caso, Patricia Bullrich no lo estaba. La secretaria General de la Presidencia, encargada de organizar estas actividades, decidió que ella no podía ingresar, y la senadora se quedó en el exterior, en el lugar donde también estaban otros funcionarios y personal de seguridad.

La situación no pasó desapercibida. Bullrich notó la decisión y, aunque intentó mantenerse tranquila, quedó claramente molesta. La tensión se reflejó en su expresión y en su postura, mientras el resto del oficialismo cantaba el himno desde afuera. En ese momento, Milei se mostró acompañado por Jorge Macri, con quien se saludó con un abrazo cordial, y por Martín Menem, uno de los aliados de su hermana Karina en internas internas del oficialismo.

¿Qué dijo la Secretaría General del Presidente? 📝

Desde la Secretaría General aclararon que, por protocolo, Bullrich no pudo ingresar al Cabildo porque no forma parte del elenco oficial y, por lo tanto, no estaba autorizada. Sin embargo, la situación dejó en evidencia la tensión interna que existe dentro del oficialismo, donde las diferencias empiezan a salir a la luz más allá de las apariencias públicas.

El recorrido y las internas que quedaron a la vista 🚶‍♂️

Luego del himno, la senadora caminó junto al resto del equipo oficialista desde el Cabildo hasta la Casa Rosada, donde se llevaba a cabo una reunión de Gabinete. En ese trayecto, Bullrich no perdió la oportunidad de hacer una broma o al menos sonreír, cuando alguien le gritó: «¡Vamos Patricia, presidenta!». Pero la realidad es que, en esta escena, quedó en evidencia cómo las diferencias entre algunos sectores del oficialismo y la oposición están más presentes que nunca.

¿Qué revela esto sobre las relaciones internas? 🤝💥

La situación muestra que, a pesar de las apariencias de unidad en las celebraciones, las tensiones internas persisten. La postura de Karina Milei, hermana y aliada del presidente, quedó en evidencia al no aceptar algunas críticas de Bullrich, especialmente las relacionadas con Manuel Adorni y su declaración jurada, que generaron roces internos. La marginación de Bullrich del ingreso al Cabildo parece ser un símbolo de que las diferencias no están del todo cerradas y que las internas en el oficialismo están más presentes que nunca, incluso en momentos de celebración nacional.

Resumen: más que una simple ceremonia

El Tedeum del 25 de mayo dejó en claro que, más allá de las palabras oficiales y las celebraciones, en el mundo político argentino las tensiones y las diferencias internas siguen latentes. La escena en la Catedral y en el Cabildo refleja que, incluso en momentos de unión por la historia del país, las internas internas pueden salir a la superficie y dejar enseñanzas sobre cómo funciona realmente el poder y la política en Argentina.