Una operación de Estado que busca evitar un caos
Cuando se trata de la Selección argentina, especialmente en momentos clave, el país saca toda su logística y coordinación. La final del Mundial en Estados Unidos y el regreso de los jugadores a Argentina no fueron la excepción. El operativo que diseñaron los funcionarios nacionales, porteños y algunos bonaerenses, junto con organismos de seguridad y empresas privadas, tiene un solo objetivo: que la llegada y salida de los campeones sea lo más ordenada posible y, sobre todo, sin incidentes.
¿En qué consiste el plan? 🚁🛬
Todo empezó a definirse en reuniones que sumaron alrededor de 80 personas en el Aeropuerto de Ezeiza. La idea principal es que los jugadores lleguen en un vuelo charter desde Nueva York el lunes al mediodía. Luego, en helicópteros, serán trasladados hasta la Casa Rosada, donde los esperará un escenario preparado para que puedan saludar a la gente en la emblemática Plaza de Mayo.
¿Y qué pasa si ganan o si pierden? La verdad es que el operativo está blindado para funcionar en cualquiera de las dos situaciones. Además, la última palabra la tendrán los propios jugadores, quienes decidirán si salen al balcón después del partido o no.
¿Qué pasó en la última vez? 😅
Para entender mejor, hay que recordar lo que ocurrió en 2022. Cuando la Selección volvió tras ganar en Qatar, la llegada fue un caos. La gente salió a las calles, y en ese momento, Claudio Tapia, entonces presidente de la AFA, intentó negociar con las autoridades para que los jugadores pudieran llegar en helicóptero y evitar el tumulto. Sin embargo, no se logró el resultado esperado, y los deportistas fueron evacuados en helicóptero, sobrevolando la multitud y sin poder llegar a la Plaza de Mayo.
¿Qué cambió para esta vez? 🔄
Ahora, la AFA pidió a Aerolíneas Argentinas que tenga dos aviones charter listos en Nueva York desde la medianoche del domingo. Estos vuelos partirán en horarios que van desde esa hora hasta las 3 de la madrugada, y llegarán a Buenos Aires poco después del mediodía del lunes. De esa manera, los jugadores, el cuerpo técnico y algunos funcionarios llegarán en el primer avión, mientras que en el segundo viajarán los familiares, como ocurrió en Qatar.
El plan es que, una vez en Ezeiza, los jugadores sean trasladados en helicópteros hasta la Casa Rosada, en un recorrido que busca evitar las aglomeraciones y los riesgos de incidentes. Desde allí, si todo sale según lo planificado, saldrían al balcón para saludar a sus seguidores, que seguramente querrán verlos, gane o pierda.
¿Por qué Ezeiza y no Aeroparque? ✈️
En un principio, se había pensado en que la llegada fuera por Aeroparque, que es más cercano a la ciudad. Sin embargo, las autoridades de seguridad y las empresas aeroportuarias advirtieron que esa terminal no tiene la infraestructura suficiente para manejar una multitud como la que se espera. Además, que el resto de los vuelos normales puedan seguir operando sin problemas sería muy difícil en esa terminal.
Por eso, la opción más segura y lógica fue usar Ezeiza, donde ya están preparados espacios exclusivos para vuelos privados y donde se puede controlar mejor la situación.
¿Qué pasa con las celebraciones? 🎉
El Gobierno es consciente de que cualquier celebración masiva puede ser un riesgo, pero también confía en que que la gente quiere ver a sus ídolos. La idea es que, independientemente del resultado, la llegada sea un momento festivo y sin incidentes. Además, en las reuniones que se hicieron en estos días, quedó claro que una multitud que celebra a sus héroes puede ayudar a mejorar el humor social, algo muy valorado en tiempos de incertidumbre.
¿Qué sigue? 🔜
Todo está en marcha, y la decisión final la tomarán los propios jugadores después del partido. La coordinación entre las diferentes áreas del Estado busca que, pase lo que pase, la vuelta de la Selección sea un evento controlado y seguro. La expectativa crece, y la esperanza de verlos en la Plaza de Mayo, saludando a su gente, mantiene en vilo a todos.




